Recordamos el nacimiento del escultor venezolano Alejandro Otero, Niépce, Mondriaan, Maurice Ravel, Lola Beltrán y La bomba de Puerto Rico, Iris Chacón (Video)

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Cumpleañeros de hoy

 

Alejandro Otero Rodríguez (El Manteco, Estado Bolívar, 7 de marzo de 1921-Caracas, 13 de agosto de 1990)1 fue un pintor y escultor venezolano. Destacan sus obras escultóricas de gran formato, del género de arte cinético, muchas de las cuáles son exhibidas en Venezuela, Estados Unidos y Europa.

Hijo de José María Otero Fernández y María Luisa Rodríguez. En 1939 inició sus estudios en la Escuela de Artes Plásticas y Artes Aplicadas de Caracas bajo la tutela de Antonio Edmundo Monsanto, de quien se reconoció como discípulo. Otero «fue el pintor de su generación más capacitado para comprender y sentir a Cézanne, cuya obra lo sedujo a tiempo que, mientras estudiaba ponía el método analítico del pintor francés, partiendo del objeto tradicional de la naturaleza, la figura, el paisaje» (Juan Calzadilla, 1976, p. 86).

Todavía estudiante, es nombrado profesor del curso de Experimentación Plástica para niños (1942) y dos años después profesor de la Cátedra de Vitrales en esta institución, de la cual egresó en diciembre de 1944. En sus primeras obras pertenecientes al período escolar se encuentran retratos, desnudos y paisajes. En ellos se evidencian las búsquedas iniciales de síntesis de elementos, características en toda su producción plástica.

Paisaje de Los Flores de Catia (1941) y su Autorretrato (1943) registran, por otra parte, su paso de la construcción de los planos a las calidades matéricas del color.

En 1944 realizó su primera exposición, junto a César Enríquez, en el Ateneo de Valencia. El Gobierno francés y posteriormente el Ministerio de Educación de Venezuela le otorgaron en 1945 una beca para cursar estudios en París, hecho que representó su primer viaje al exterior. En 1946 inició la serie de trabajos conocidos como Cafeteras. La influencia de Picasso y las tendencias gestualistas son evidentes en estas obras que, gradualmente, se despojaron de toda representación hasta transformarse en líneas y estructuras de enorme fuerza expresiva.

Otero trabajó las formas básicas para asir la esencia plástica de los objetos; la serie se inició en un principio con cacerolas (1946), cafeteras (1946-47 en un grupo de 5), cráneos (1947, en un grupo de 5) potes (1947); en 1948 realizó el grupo más numeroso, 8 cafeteras rosa; asimismo trabajó candelabros, botellas y lámparas. Sin duda las calaveras fueron una especie de memento mori de la figuración, como en Calavera, de 1947 (colección Clara Diament Sujo).

En 1948 Otero es incluido en la muestra Les mains ebloués de la célebre Galería Maeght en París. A mediados de enero de 1949 regresó a Caracas. Las obras producidas en Francia se expusieron en el Museo de Bellas Artes, en el Taller Libre de Arte y en el Instituto Pedagógico de Caracas, provocando polémicas. En una reseña de la época, Guillermo Meneses comentaba: «La pintura de Otero ha de asombrar, necesariamente. Es distinta a todo lo que habíamos visto en nuestro país. Y, además, ofrece una sensación de quien está seguro de sí mismo. Podríamos decir que las líneas, las formas, los objetos han sido profundizados, llevados hasta la honda atmósfera enmarcada que no existe jamás en la realidad: el propio espíritu, la propia pasión, el fino cerebro del artista.»

Regresó a París en 1950 y junto a Pascual Navarro, Mateo Manaure, Carlos González Bogen, Perán Erminy, Rubén Núñez, Narciso Debourg, Dora Hersen, Aimée Battistini y J. R. Guillent Pérez editaron, en marzo de 1950, la revista Los disidentes, alrededor de la cual se articuló un grupo artístico del mismo nombre. Desde esta publicación propugnaron las tendencias del abstraccionismo, la puesta al día de los artistas venezolanos en París y atacaron los lineamientos académicos de los viejos maestros y las ideas reaccionarias que guiaban las artes plásticas, los salones y los museos en Venezuela.

Joseph Nicéphore Niépce (Chalon-sur-Saône, Borgoña, 7 de marzo de 1765 – Saint-Loup-de-Varennes, 5 de julio de 1833) fue un terrateniente francés, químico, litógrafo y científico aficionado que inventó, junto a su hermano, un motor para barcos (el pireolóforo, 1807) y, junto a Daguerre, el primer proceso fotográfico exitoso que se conoce.

Niépce estaba interesado en la litografía y comenzó sus experiencias con la reproducción óptica de imágenes realizando copias de obras de arte y utilizando para ello los dibujos realizados en piedra litográfica por su hijo. Sus primeros experimentos, en 1813, utilizaban gomas resinosas expuestas directamente a la luz del sol. Su primer éxito en la obtención de medio sensible a la luz vino con el uso de asfalto disuelto en aceite esencial de lavanda.

Cuando en el año 1814 su hijo se alistó en el ejército, tuvo la idea de emplear una cámara oscura junto con las sales de plata sensibles a la luz para tratar de conseguir imágenes fijas. Empezó utilizando la piedra como soporte para fijar las imágenes, aunque desistió pronto por los grandes problemas que acarreaba. Siguió entonces con el papel, luego con el cristal y, por último, con diversos metales como el estaño, el cobre y el peltre.

Obtuvo las primeras imágenes fotográficas de la historia en el año 1825, aunque ninguna de ellas se ha conservado; se sabe de ellas por referencias en las cartas que Niépce enviaba a su hermano. Eran fotografías en papel y en negativo, pero como a muchos otros inventores de esa época, no le interesaba obtener imágenes negativas, así que abandonó esta línea de investigación.

Un par de años después, ya en 1827, obtuvo imágenes directamente en positivo, sacrificando de este modo las posibilidades de reproducción de las imágenes, por ser las obtenidas imágenes únicas.

Al procedimiento utilizado lo llamó heliografía (del griego ἥλιος, helios, «sol», y γραφία, grafía, «escritura» o «dibujo»), distinguiendo entre heliograbados —reproducciones de grabados ya existentes— y puntos de vista —imágenes captadas directamente del natural por la cámara—.

Punto de vista desde la ventana de Gras, datada en el año 1826, es la primera fotografía conocida y se conserva en la actualidad en la Universidad de Texas. Sin embargo, el semiólogo Roland Barthes, en su obra La cámara lúcida (Paidós, Barcelona, 1989), recoge una imagen posterior que el autor acompaña de un pie de foto: «La primera fotografía». Se trata de la obra La mesa puesta, una borrosa instantánea de una mesa dispuesta para ser utilizada en una comida, datada por el autor en 1822, que se conserva en el Museo Nicéphore Niepce. La foto anterior, realizada unos diez años después de que consiguiera las primeras imágenes, recoge un punto de vista de una calle fijado sobre una placa de metal. Necesitó ocho horas de tiempo de exposición de la placa a la luz. Para realizar esta fotografía utilizó una plancha de peltre recubierta de betún de Judea, exponiendo la plancha a la luz y quedando la imagen invisible; las partes del barniz afectadas por la luz se volvían insolubles. Después de la exposición la placa se bañaba en un disolvente de aceite esencial de lavanda y de aceite de petróleo blanco, disgregándose las partes de barniz no afectadas por la luz. Se lavaba con agua, pudiendo apreciar la imagen compuesta por la capa de betún para los claros y las sombras por la superficie de la placa plateada.

Si bien Niépce vivía y trabajaba en Borgoña, en un momento de sus investigaciones requirió de una lente nueva y le pidió a un pariente que viajaba a París que la consiguiera en la óptica de la familia Chevalier, el padre Vincent Jacques Louis Chevalier (1770 – 1841) y el hijo Charles Louis Chevalier (1804- 1859), dándole además algunas pruebas fotográficas de sus experimentos. Los Chevallier conocían a Daguerre y le hablaron de Niépce y sus heliografías. Desde ese momento, Daguerre intentó diversos modos de asociarse con Niépce, hasta que en 1829 consiguió firmar un contrato de constitución de una sociedad, el día 14 de diciembre de 1829, a través de cual Niépce le revela sus avances para el desarrollo y comercialización del invento.

Pieter Cornelis Mondriaan (Amersfoort, 7 de marzo de 1872 – Nueva York, 1 de febrero de 1944), conocido como Piet Mondrian, fue un pintor vanguardista neerlandés, miembro de De Stijl y fundador del neoplasticismo, junto con Theo van Doesburg. Evolucionó desde el naturalismo y el simbolismo hasta la abstracción, de la cual es el principal representante inaugural junto a los rusos Wassily Kandinski y Kazimir Malévich.

Joseph Maurice Ravel (Ciboure, Labort, 7 de marzo de 1875-París, 28 de diciembre de 1937) fue un compositor francés del siglo XX. Su obra, frecuentemente vinculada al impresionismo, muestra además un audaz estilo neoclásico y, a veces, rasgos del expresionismo, y es el fruto de una compleja herencia y de hallazgos musicales que revolucionaron la música para piano y para orquesta. Reconocido como maestro de la orquestación y por ser un meticuloso artesano, cultivando la perfección formal sin dejar de ser al mismo tiempo profundamente humano y expresivo, Ravel sobresalió por revelar «los juegos más sutiles de la inteligencia y las efusiones más ocultas del corazón» (Le Robert).

Ravel comenzó a trabajar en la que se convertiría en su obra más famosa e interpretada. La célebre bailarina y coreógrafa Ida Rubinstein le había encargado en 1927 un «ballet de carácter español» para el cual el músico adoptó una antigua danza andaluza: el bolero. La obra, que apuesta por durar alrededor de un cuarto de hora con sólo dos temas y una cantinela incansablemente repetida, fue estrenada el 22 de noviembre de 1928 frente a un público un tanto asombrado. Su difusión fue inmediatamente inmensa. Ravel había firmado una auténtica obra maestra a partir de un material casi insignificante, pero él mismo rápidamente quedó exasperado por el éxito de esta partitura que consideraba sobre todo como una experiencia, y «llena de música». Cuando una dama gritó: «Au fou, au fou!» (¡Al loco, al loco!) después de haber oído la obra, el compositor confió a su hermano: «Celle-là, elle a compris!» (He ahí, ella lo ha comprendido.

María Lucila Beltrán Ruiz (Rosario, 7 de marzo de 1932 – Ciudad de México, 24 de marzo de 1996), más conocida como Lola Beltrán y apodada Lola la Grande, fue una cantante, actriz y presentadora de televisión mexicana considerada como la máxima exponente de la música vernácula mexicana. Participó en varias películas y una telenovela.

Iris Chacón Tapia (n. 7 de marzo de 1950) es una actriz, bailarina, presentadora y vedette puertorriqueña.

Desde edad muy temprana se destacó su inclinación a las artes, estudió el jazz y baile. Inició su carrera a finales de la década del 60, como bailarina de los programas de Sylvia de Grasse en el canal 2 de Telemundo. En 1969 se unió sentimentalmente con el actor y productor Elín Ortiz. Con él, Iris comenzó a trascender en los medios de comunicación como bailarina y cantante. Luego contrajo nupcias con el músico Junno Faría, con quien esta casada y lleva tres décadas de feliz matrimonio. Del mismo, nació su única hija, Katiria Bárbara Faría Chacón, quien hoy es abogada de profesión.

En 1973, Iris fue contratada por Wapa Televisión con carácter de exclusividad. Su espacio sabatino, “El show de Iris Chacón”, ocupó con regularidad los primeros lugares de las encuestas televisivas hasta entrada la década del 80.
Su programa el Show de Iris Chacón fue retransmitido en 15 países de Latinoamérica, siendo uno de los más populares en toda la región latinoamericana, específicamente Centroamérica y el Caribe.

Actuó en varias películas, junto a actores y artistas de la talla de Manolo Escobar, Charytin Goyco y otros. Varias de estas películas fueron filmadas en España y los estados Unidos. También actuó en varias telenovelas, entre ellas: Sabel, Yo se que mentía, Escándalo y una actuación especial en la novela Tanairí, en la que realizó un extraordinario papel de esclava negra.

Wikipedia

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