Administradora de Brisas del Norte narra las terribles horas del saqueo

“Recibimos amenazas la noche anterior”: Administradora de Hotel Brisas del Norte narra las terribles horas del saqueo

Brisas del Norte

Administradora del Hotel. Foto: Mysol Fuentes/Diseño: Jairo García

No hemos visto ningún organismo de seguridad ahí. Si ellos hubiesen atendido nuestro llamado el día lunes en la noche, la historia de Brisas del Norte hoy fuese otra. Con estas palabras comienza la historia de unas de las víctimas que vivió los primeros minutos de terror– una pesadilla que desea no tener nunca más– durante el saqueo del Hotel Brisas del Norte, ubicado en la avenida Guajira de Maracaibo.

Se trata de Margelis Romero, administradora del hotel, quien expresó que el pasado lunes, 11 de marzo en la noche, luego de una serie de amenazas, los trabajadores del establecimiento clamaron por ayuda a los cuerpos policiales y militares, pero estos– cuenta la mujer con lágrimas retenidas en sus ojos– hicieron caso omiso al llamado.

El martes 12 en la mañana, todo parecía normal en el hotel: los empleados hacían sus quehaceres como todos los días, dentro de un plan de contingencia ante la falta del servicio eléctrico en las instalaciones, debido al apagón general. De repente fueron sorprendidos por una turba enardecida.

La violenta multitud criminal, con cuchillos, machetes, hachas y armas de fuego en mano, al estilo de los piratas Henry Morgan y Francis Drake– cuando asaltaban y saqueaban ciudades de España cercanas a las costas– irrumpieron a eso de las 9:00 de la mañana por las cercas de las instalaciones y abrieron dos boquetes en la pared de la parte trasera del hotel, e inmediatamente comenzaron a ejecutar su perverso plan: desvalijar y arrasar con todo.

Unos 12 trabajadores, quienes en ese momento conformaban el equipo de guardia y se encontraban solos, ya que el ultimo huésped se retiró el lunes a las 10:00 de la mañana por el tema de la luz, escucharon ruidos y al verificar fueron sorprendidos y apuntados por los vándalos que llevaban unos 20 minutos dentro de las instalaciones.

Los empleados fueron obligados a abandonar las instalaciones, pero al momento de irse, en medio del pánico que se impuso, surgieron varios sentimientos encontrados entre los trabajadores: unos corrieron para preservar la vida y otros querían quedarse para proteger lo que para ellos ha representado años de esfuerzo, trabajo, aprendizaje y crecimiento profesional, aunque no se podía hacer nada por el hotel porque se trataba de una multitud delincuencial. “Uno quería luchar por el hotel, porque no es nuestro, pero nos dieron la oportunidad de estar allí, de crecer, de hacernos profesionales”, revela entre lágrimas la administradora.

Los delincuentes armados permanecieron dos días dentro del hotel. Robaron TODO el mobiliario e inmobiliario: camas, puertas, ventanas, aires acondicionados, televisores, mesas, sillas, colchones, computadoras, monitores, muebles, cámaras de seguridad, neveras, es decir, no dejaron nada. No bastando con eso, atacaron la infraestructura: rompieron los techos de cinco pisos,  mostradores, paredes, puertas y ventanas con ensañamiento.

Entre ayer jueves y hoy viernes, hasta el momento de la entrevista a Margelis, en horas de la mañana, dentro de las instalaciones continuaban algunos extraños llevándose escombros de aluminio. “No hemos visto ningún organismo ahí, los que llegan quieren que les paguemos para resguardar lo que queda”, explica la gerente de administración.

“Muchas cabezas de familia me preguntan ¿jefa qué vamos a hacer? Hay 60 puestos de trabajos directos y unos 50 indirectos en riesgo. “Los dueños quieren volver arrancar, pero no quedó nada. Las ganas están, pero no quedó nada: rompieron todo con hacha y machete. Fue como un ensañamiento”, agrega la encargada del Hotel Brisas del Norte.

 

Haroldo Manzanilla

Noticia al Día

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