Así se encuentra Lossada, uno de los últimos municipios zulianos donde se restableció el servicio eléctrico tras el apagón

Así se encuentra Lossada, uno de los últimos municipios zulianos donde se restableció el servicio eléctrico tras el apagón

Fotos: Noticia al Día

Una de las zonas que padeció grandemente las penurias provocadas por el apagón general que se registró en el país hace una semana y que duró poco más de cuatro días, fue el municipio Jesús Enrique Lossada, una de las últimas localidades zulianas donde se restableció el suministro de energía eléctrica el pasado martes 12 de marzo.

Luego de pasar más de 100 horas en penumbras, sufrir un nivel de calor insoportable, hambre y sobre todo sed, por mencionar algunas de las calamidades que debieron soportar los lossadeños, finalmente, el día referido esta población logró “ver luz”.

Cuando el reloj marcaba las 5:30 horas de la tarde del martes, casi al unísono retumbaron los gritos de los habitantes: “¡Volvió!; ¡Gracias Dios mío! “¡Por fin!”; decían los pobladores al notar que tenían electricidad en sus hogares de nuevo, aunque no faltó quienes también gritaran improperios a líderes políticos y gubernamentales.

Lo cierto es que cuando se pensaba que todo volvía a la normalidad, pasadas cuatro horas y media de contar con electricidad nuevamente, el servicio fue interrumpido una vez más, lo que causó molestia y malestar en la población.

Algunos residentes de varios sectores se mostraban enfurecidos, otros lloraban y se preguntaban cuánto tiempo más soportarían la situación, mientras que otros tantos se resignaban ante lo ocurrido.

Horas más tarde, la electricidad fue activada de nuevo y hasta este jueves se ha mantenido intermitente.

Durante horas, la estatal eléctrica nacional, Corpoelec, desactiva los circuitos en la jurisdicción y posteriormente los reactiva, “a modo de racionamiento, hasta que se logre estabilizar el sistema a nivel nacional”, según lo informó una fuente interna de la Planta Corpoelec La Concepción, en la capital de Lossada.

Mientras tanto, en las calles del municipio pocos transeúntes se observan, y la calma y el hermetismo imperan en la localidad.

Por otra parte, hoy el comercio amaneció abarrotado de gente “desesperada” que entre “compras nerviosas” busca abastecerse de alimentos primeramente, luego de tanto tiempo sin tener la posibilidad de adquirir productos durante estos días, no obstante, las ventas están minimizadas y no todos los locales del casco central de la capital subieron sus santamarías, solo unos pocos, y en éstos la señal de los puntos de ventas no es óptima por ahora.

En la estación de servicio central, situada en la avenida principal de La Concepción, las colas son kilométricas y los transportistas que buscan surtir sus vehículos, se van a la bomba un día antes o en horas de la madrugada, para tratar de cargar gasolina temprano.

Las entidades bancarias sin embargo, se mantienen abiertas al público pero no tienen sistema de internet, lo que de nada sirve, pues impide que los usuarios puedan realizar sus gestiones en estos entes.

Lo más caótico de esta situación ha sido la falta de agua, dicho por los mismos moradores de múltiples sectores, quienes afirmaron que están “desesperados” porque llegue el vital líquido, pues argumentan que necesitan hidratarse, cocinar y llenar sus envases y tanques, alegando que desde hace dos semanas no les han surtido agua y compararon los días que permanecieron sin electricidad con “el infierno”.

“No teníamos ni agua fresca, hielo era imposible conseguir claro está, esto no se lo deseo ni a mi peor enemigo, fueron los días más duros de mi vida” confesó con voz entrecortada y su rostro palidecido una habitante del sector 24 de Julio.

La señal telefónica, aunque inconstante, permiten la comunicación de manera favorable en esta área de la región.

Una de las peticiones que más realizan los lossadeños a los entes del gobierno es: comida, piden que les provean alimentos del CLAP, para solventar el problema de la alimentación, sobre todo para los infantes que resultaron más afectados por la crisis eléctrica.

Los más pequeños de la casa, en medio de su inocencia, no comprenden
magnitud de lo que ha atravesado Venezuela, muchos solo se divierten jugando y al preguntarles que sucede en el país solo aseguran con una risa pícara “estamos de vacaciones en la escuela”.

Noticia al Día

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