Un 12 de enero nacieron estos ilustres escritores: Jack London, Juan Enrique Pestalozzi y Charles Perrault, creador de la Caperucita

Un 12 de enero nacieron estos ilustres escritores: Jack London, Juan Enrique Pestalozzi y Charles Perrault, creador de la Caperucita

Charles Perrault, creador de la Caperucita

Compartimos con nuestros lectores este 12 de enero, algunos datos importantes que nos recuerda la historia, de hombres letrados, que han dejado su legado en el campo de la literatura.

Es así como recordamos que un día como hoy, pero en 1628 nació el cuentista francés Charles Perrault, iniciador del género literario de los cuentos de hadas, con obras como “Barba azul” (1697), “Caperucita roja” (1697), “El gato con botas” (1697),  entre otros.

Reconocido por haber dado forma literaria a otros cuentos clásicos infantiles como Piel de asno, Pulgarcito, Barba Azul, Cenicienta, La bella durmiente, , atemperando en muchos casos la crudeza de las versiones orales.

Su familia, perteneciente a la burguesía acomodada (su padre era abogado en el Parlamento), hizo posible que tuviera una buena infancia y concurriera a las mejores escuelas de la época. Ingresó en el colegio deBeauvais en 1637, donde descubre su facilidad para las lenguas muertas.

A partir de 1643 comienza a estudiar derecho. Indudablemente hábil y con un notorio sentido práctico, recibe la protección de su hermano mayor Pierre, que es recaudador general. En 1654 es nombrado funcionario para trabajar en el servicio gubernamental.

Tomó parte en la creación de la Academia de las Ciencias y en la restauración de la Academia de Pintura. Jamás luchó contra el sistema, lo cual le facilitó la supervivencia en una Francia muy convulsionada políticamente y en la que los favoritos caían con demasiada frecuencia.

Su vida siempre dedicada al estudio dejaba escaso margen a la fantasía. En su primer libro Los muros de Troya, de 1661, no se muestra nada infantil, como se puede apreciar en el contenido de la obra. Esto se debe a que a lo largo de su burocrática y aburrida existencia de funcionario privilegiado, lo que más escribió fueron odas, discursos, diálogos, poemas y obras que halagaban al rey y a los príncipes, lo que le valió llevar una vida colmada de honores, que él supo aprovechar. Muere el 16 de mayo de 1703.

Igualmente este día,  ve la primera luz el pedagogo suizo Juan Enrique Pestalozzi, uno de los creadores de la educación moderna.

Pestalozzi creía que la solución a las contradicciones y la pobreza en la sociedad se debían buscar en una buena educación.  Creía que a los niños no se les deben proporcionar conocimientos ya construidos, sino la oportunidad de aprender sobre sí mismos mediante de la actividad personal.

Debemos desarrollar la capacidad intelectual estando sujetos a una sola parte de la educación, y el verdadero objetivo debería ser un “hombre moral” total; este hace el bien y ama, sus acciones se basan en la fe y, en lo posible, deja a un lado su egoísmo.

 Fundó varias instituciones educativas, tanto en Alemania como en regiones de Suiza de habla francesa, y escribió muchas obras que explican sus principios modernos revolucionarios de la educación. Su lema fue “El aprendizaje por la cabeza, la mano y el corazón”.

Gracias a Pestalozzi, hacia 1830, el analfabetismo suizo del siglo XVIII fue superado casi por completo. Muere el 17 de febrero de 1827.

También en 1876 llega a este mundo el novelista estadunidense Jack London, autor de obras como “La llamada de lo salvaje” (1903), “El lobo de mar” (1904), y “Colmillo blanco” (1906). Muere el 22 de noviembre de 1916.

 London nació en San Francisco (California). Esencialmente se autoeducó, proceso que llevó a cabo en la biblioteca pública de la ciudad leyendo libros. En 1883 encontró y leyó la novela Signa de la escritora Ouida, que relata cómo un joven campesino italiano sin estudios escolares alcanza fama como compositor de ópera. London le atribuyó a este libro la inspiración para comenzar su labor literaria.6

En 1893, se embarcó en la goleta Sophia Sutherland, que partía a la costa de Japón.

Cuando regresó, el país estaba inmerso en el pánico de 1893 y Oakland azotado por disturbios laborales. Después de trabajos agotadores en un molino de yute y en una central eléctrica del ferrocarril, en 1894 se unió a la Kelly’s industrial army, una marcha de desempleados en protesta aWashington, y comenzó su vida de vagabundo.

Otro de los natalicios de este día, pero en 1914 fue el del escritor, teólogo, periodista, profesor y conferenciante español Enrique Miret Magdalena.

Químico de formación, escribe en las principales publicaciones periódicas españolas como “El País”, “El Periódico de Catalunya”, temas para el Debate y Biblia y Fe, entre otras. Muere el 12 de octubre de 2009.

Realiza sus estudios primarios en los jesuitas y en los maristas, de Madrid. Estudia el bachillerato en elLiceo Francés de la misma ciudad, Doctor en Ciencias Químicas por la Universidad Central de Madrid(1943) y Catedrático de Ética. Escribió más de 2000 artículos y más de una veintena de libros, además de dar clases tanto en la Universidad Pontificia de Salamanca como en la Universidad Pontificia Comillas, y en el Mary Ward College, de Psicología Moral.

Solicita el ingreso en la Compañía de Jesús en 1936, por lo que tuvo que pedir asilo en la Embajada de Paraguay. Sin embargo, la guerra civil española hizo que su vida transcurriera por otros caminos.

Fundó y fue presidente nacional del movimiento Asociación de jóvenes cristianos YMCA (Young Men’s Christian Association) en España, además de vicepresidente europeo. Participó como invitado en varias sesiones del Concilio Vaticano II.

Colaboró entre otras publicaciones en la revista progresista católica El Ciervo; en el diario Informaciones o en la desaparecida revista Triunfo.

Fue presidente y vicepresidente de la Confederación de la Pequeña y Mediana Empresa (COPYME)5en España desde junio de 1978 hasta noviembre de 1979, dimitiendo del cargo por propia decisión. La COPYME estaba enfrentada a la CEPYME. El 7 de diciembre de 1982 fue nombrado Director General de Protección de Menores del Ministerio de Justicia de España, cargo que desempeñó durante cuatro años, durante el primer gobierno de Felipe González.

Presidió la Asociación de Teólogos Juan XXIII, y de manera honoraria, la ONG Mensajeros de la Paz, ganadora del Premio Príncipe de Asturias.

Noticia al Día/Agencias

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