De Interés: Volver a empezar (María Elena Araujo)

De Interés: Volver a empezar (María Elena Araujo)

volver a empezar

María Elena Araujo Torres

Pareciera que cada año que inicia se debería volver a empezar. Como si nuevas oportunidades se plantearan para emprender nuevos caminos que antes pudieron haberse hecho monótonos, poco estimulantes o sencillamente finalizaron.

Para los occidentales este nuevo año iniciaría cada primero de enero, como una rueda que avanza sin parar, para unos lentamente, para otros con vertiginosa rapidez. Al parecer este avance tiene que ver con la edad, el modo de vida o las actividades que cada quien realice o no.

Y visto así, como una nueva oportunidad, realmente es alentador para mucha gente. Es como si cada año se planteara una nueva oportunidad para lograr cuestiones que en el pasado quedaron sin culminar o malogradas, mientras que para quienes los éxitos o logros son cotidianos, los propósitos se basarían sobre las mismas fórmulas infalibles en esos periodos de sus vidas.

Pero volver a empezar no necesariamente debe ocurrir cada inicio de año, según el calendario. Aunque esté trillado el planteamiento es indudable que cada día se puede volver a empezar, incluso cada madrugada, para quienes duermen poco. Replantearse en los diferentes ámbitos de la existencia es atemporal, el tiempo se plantea en la consciencia de cada quien. Cada persona puede decidir en cualquier momento del año, de su vida, replantearse su modo de vida, su visión. Hacer los cambios necesarios para lograr avanzar.

Desde sus propios espacios se puede iniciar la búsqueda. Ocurre que se pasa años buscando algo sin saber usualmente qué es concretamente. Para muestra solo debemos mirar aunque sea brevemente hacia el pasado. Desde antes de nacer empezamos la búsqueda: desarrollar el cuerpo, mente, consciencia para salir a la luz del mundo. Buscar el seno materno, el abrazo, el amor, para vivir. Ante la falta de alguno de ellos sencillamente se genera infelicidad, tristeza, dolor, que se quiera o no se tendrá como sombra por el resto de la vida. Luego continúan incontables emprendimientos materiales y espirituales hasta el final de la existencia física. Es un continuo volver a empezar, volver a buscar aquellas cosas o situaciones que creemos nos generaran tranquilidad, felicidad, o por lo menos momentos que consideramos felices.

Emprender nuevas búsquedas o generar estados que permitan continuar fórmulas exitosas son estados consustanciados con todas las personas, sea cual fuere su condición humana. Como dicen los orientales es un samsara permanente. Al obtener algún objetivo se emprende otro. Al tener un bien material se buscan otros para preservarlo o estar a la moda en lo que creemos consonancia con la gente exitosa.

Buscar, siempre buscar. Cuando la consciencia nos permite buscar dentro de nosotros mismos pareciera que entonces empezamos a cultivar los caminos que tanto anhelamos pero que desconocemos las formas de alcanzarlos. Empezar cada día y tratar de entender que es en nosotros mismos que encontraremos “eso” que tanto buscamos podría ser un buen inicio, sin necesidad de esperar a que empiece un nuevo año. Buscar la verdad para incorporarla a nuestra vida es el inicio hacia el descubrimiento del verdadero tesoro que tanto buscamos en el exterior, al entender que somos esencia de una misma fuente y esa fuente es el amor, con todas las implicaciones que involucra y que genera el verdadero sentido de la vida, desde que estamos en el vientre materno.

María Elena Araujo Torres

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