Conoce en los parques de aventura el deporte extremo "la tirolina"

¿Sabes qué es la tirolina?

Foto: Cortesía

La tirolina es una estructura que está formada por una polea y un largo cable metálico colocado en sentido descendente, que permite a una persona bajar del extremo más alto al más bajo aprovechando la acción de la gravedad.

Suele asociarse a un sistema de desplazamiento que se emplea, por lo general, con fines recreativos. También conocida como canopy o tirolesa. De esta manera, por acción de la gravedad, la persona se desliza por un cable mientras se sostiene de la polea.

Sin embargo, en muchos casos se hace referencia a la parábola (muy similar por naturaleza a la catenaria) para las operaciones de dimensionamiento y determinación de los equilibrios de las cuerdas en general porque resulta más fácil de utilizar.

Las tirolina también permiten llegar a zonas de difícil acceso, haciendo que el usuario pueda pasar por encima de un arroyo o de vegetación muy tupida.

A modo de entretenimiento, la tirolesa suele instalarse entre árboles, a una altura considerable. Se puede elegir un terreno que, en caso de caída, amortigüe el impacto. De todos modos, quienes practican tirolesa deben utilizar arneses, guantes, cascos y otros elementos de seguridad.

Para que pueda desarrollarse la práctica de tirolesa sin riesgo, es indispensable que el cable utilizado para el desplazamiento sea muy resistente y pueda tolerar el peso de la persona que se desliza. Por lo general, estos cables son de acero inoxidable.

Varios parques nacionales y reservas naturales en distintas partes del mundo ofrecen la tirolesa como un atractivo turístico. Se trata de una actividad que, desarrollada de manera consciente y tomando ciertas precauciones, no daña el medio ambiente.

Origen

El primer constructor de una auténtica tirolina fue el holandés Adam Wybe en el 1644, quien para facilitar la construcción de una fortaleza en Danzica, instaló una cuerda de cáñamo a movimiento continuo con vagones de transporte.

Sin embargo, la difusión de los teleféricos en Europa empezó a partir de la segunda mitad del siglo XIX. En 1868, el ingeniero inglés Ch. Hodgson, inscribió la patente de un sistema con los vagones apoyados por una cuerda metálica; en 1873 los ingenieros alemanes Krämer, Bleichert y Otto cambiaron este sistema por uno con 3 cuerdas y, en el mismo año, el Von Dücker construyó en Metz una tirolina de movimiento continuo con tres cuerdas y con un anclaje automático entre los vagones y las cuerdas.

Después de estos años, hubo un gran cambio y desarrollo en Europa de los teleféricos, sobre todo para el transporte de materiales de mina y en el entorno montañoso con difícil orografía.

La tirolina, además de ser utilizada para el transporte de las cosas o de las personas en las montañas, también se aplica durante las operaciones de acceso y rescate en los trabajos verticales; gracias a ella se puede llegar a zonas difícilmente accesibles de estructuras naturales (paredes rocosas, cañón, taludes, etc.) y artificiales (torres, presas, puentes, estructuras arquitectónicas complejas, etc.).

Vale recordar que el pasado sábado 5 de enero murió el médico urólogo, Andy Cardozo, quien laboraba en la Unidad de Piso Pélvico del Hospital Universitario de Caracas, estaba de paseo con su esposa e hija y decidió lanzarse de la tirolina, la cual fue inaugurada en abril del 2018.

Daniela Romero/Pasante
Noticia al Día

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