“Querido niño Jesús, deseo ver a mi familia unida esta Navidad”

“Querido niño Jesús, deseo ver a mi familia unida esta Navidad”

Foto: Mysol Fuentes

El 24 de diciembre se lleva a cabo la celebración cristiana de la noche en que nació Jesús. Además, es también la víspera de Navidad. Aunque las costumbres varían de unos países a otros, se acostumbra a hacer en estas fechas una reunión familiar para cenar e intercambiarse regalos entre familia y amigos, mientras que los niños son los que más disfrutan en un momento tan especial como este.

Los más pequeños y consentidos de la casa, escriben con aproximadamente 20 días de anticipación a San Nicolás y al Niño Jesús su petición.

“Querido Santa, ¿cómo estás? Este año he notado a mi familia triste y no entiendo por qué nadie me cuenta nada cuando le pregunto a mamá por qué llora. Me porté bien, ayudé a tender la cama y saqué buenas notas en el colegio, tampoco peleé con mi hermano cuando se quiso poner mi camisa. Te pido esta vez, que mi familia vuelva a estar unida, quiero que mis tíos vuelvan al país, muchos se fueron a Colombia y se llevaron a mis primos, ya no tengo con quien jugar. Que mi abuelita consiga sus medicamentos y si no es mucha molestia… por favor, tráeme unas metras”, reza una carta escrita por un niño de 7 años, en las cuatro paredes del barrio San Agustín II, en Maracaibo.

Sin embargo, no todos los niños en Venezuela tendrán la posibilidad de recibir su regalo traído por “Santa Claus” ¿A qué se debe esto?

Actualmente el sueldo mínimo de cada venezolano es de 4.500,00 bolívares soberanos. Entretanto, un juguete puede costar hasta 9.400,00 soberanos si se quiere comprar un muñeco de acción o para las niñas, una licuadora que ronda los Bs.S. 7.000,00 para que  jueguen a la cocina.

 

Foto: Mysol Fuentes

 

Decidir entre comprar unas hallacas, el pan de jamón o los juguetes

“Vivi” vive en el conjunto residencial Las Pirámides y alegó “Kenny me pidió un PlayStation 4, una bicicleta, dos pistolas de aguas y una gorra. Aduras penas, pude comprar una pistola de agua, los precios son exorbitantes”, agregó al tiempo que se le salió una lágrima de impotencia como ella llamó al no poder cumplir los anhelos de su pequeño de tan solo 8 años.

Un día donde la armonía y el amor en familia prevalecen. “Se trata de la unión y dar gracias a Dios por un día más de vida, no de lo material”, agregan padres. Pero ¿cómo le explicas a un niño que pide con tanta ilusión que la inflación del país no deja darle todos los regalos que pidió?

Padres esperan que para el año entrante la situación mejore y los deseos de sus hijos no queden solo plasmados en una hoja.

 

Foto: Mysol Fuentes

 

Sarai Intriago

Noticia al Día

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