Facebook dio acceso a Netflix y Spotify a los mensajes de sus usuarios

Facebook dio acceso a Netflix y Spotify a los mensajes de sus usuarios

El año toca a su fin, pero no lo hará sin añadir en los últimos compases las últimas notas de la funesta melodía que lleva siendo para Facebook este 2018. Las inmensas filtraciones de datos, malas gestiones de privacidad y brechas de seguridad se culminan hoy con una nueva investigación donde también se ven implicadas varias de las grandes compañías tecnológicas del momento.

Lo revela este miércoles The New York Times, quienes han podido comprobar los tratos de favor que la red social capitaneada por Mark Zuckerberg ofreció a empresas como Netflix, Spotify, Amazon, Apple o Microsoft a lo largo de los años. Una tromba de prácticas nefastas que tienen, en cualquiera de los escenarios, a una sola víctima: el usuario.

El objetivo de estos acuerdos bilaterales era, por una parte, provocar un aumento en el número de usuarios de Facebook, lo que en última instancia proporcionaría a la plataforma unos mayores ingresos por publicidad. Las compañías, a cambio, obtenían información que les permitiría hacer más atractivos sus productos. Las dos partes hacían generar unos engranajes, en definitiva, movidos por los datos de los usuarios.

Un acceso a los datos nunca expuesto

La nueva información obtenida supone, tal y como destaca el mencionado medio, una revelación que pone en evidencia el tratamiento de los datos por parte de Facebook de una manera en la que nunca había sido reconocida por la compañía. La red social, por ejemplo, permitió a Microsoft y su buscador Bing acceder a los nombres de todos los amigos de los usuarios de su servicio sin consentimiento previo, o a Amazon obtener el nombre de los usuarios e información de contacto a través, también, de sus amistades.

Las decisiones de acuerdos con las grandes compañías eran supervisadas, en muchos casos, por el propio Zuckerberg y su mano derecha, Sheryl Sandberg

Lo más impactante, sin embargo, es que empresas como Netflix y Spotify obtuvieron acceso a los mensajes privados de los usuarios con posibilidad de leerlos, borrarlos y ver qué otros usuarios estaban participando en las conversaciones. A día de hoy, Spotify sigue contando con esta posibilidad, que le abre las puertas a unos 70 millones de usuarios.

Entre las muchas compañías con las que Facebook ha realizado tratos de esta índole, que en algunos casos eran de tal relevancia que tanto Zuckerberg como su mano derecha Sheryl Sandberg ejercían su posibilidad de veto, se encuentra también Apple. La firma de Cupertino tuvo acceso a los contactos de Facebook de los usuarios de sus dispositivos y los eventos del calendario, incluso si estos habían desactivo los ajustes de su cuenta para impedir que se compartieran sus datos.

En total, más de 150 compañías habrían realizado tratos con Facebook de diversa índole durante la última década. Algunas de ellas dejaron de contar con acceso a los datos de los usuarios hace mucho tiempo, pero otras, como Yahoo, podían ver las publicaciones de los amigos de sus usuarios en tiempo real hasta este mismo verano, aún cuando se suponía que dicho comportamiento había cesado años atrás.

Un acceso mayor que el de Cambridge Analytica

La permisibilidad de Facebook y los tratos con las empresas a cambio de datos, permite llegar al NYT a algunas conclusiones tras haber examinado centenas de documentos y entrevistado a decenas de personas. Por un lado, aseguran que la red social no vende los datos de las personas que hacen uso de la misma, algo que ya han expresado en el pasado y que, sin embargo, tiene matices. No los venden, pero sí los utilizan como moneda de cambio para, mediante otras compañías, mejorar la propia plataforma.

Facebook reconoce haber dado a las empresas la posibilidad de acceder a los mensajes privados de los usuarios

Además, el conjunto de datos privados a los que las empresas podrían haber accesorio a lo largo de los últimos años podría suponer una violación de la privacidad mucho mayor que la obtención de información de los 87 millones de usuarios que se vieron comprometidos con Cambridge Analytica, el escándalo que inició la cadena de sucesos y que ha despeñado a Facebook por el barranco en este 2018. No es difícil si se tiene presente que varias de estas compañías son las grandes tecnológicas del momento, con muchos millones de personas haciendo uso de sus productos o servicios a diario.

La permisibilidad de los reguladores estatales ante las políticas de Facebook, el poco interés de la propia plataforma por realizar un seguimiento detallado y concreto de cómo eran utilizados los datos ofrecidos y el hermetismo hacia los usuarios en relación a estas políticas terminan por dar forma a una situación penosa para la compañía de cara al público.

Aquí no ha pasado nada

Ante los datos expuestos, las principales compañías mencionadas han declarado o bien no tener conocimiento de que las funciones que proporcionaba Facebook, como es el caso de Apple, o no haber hecho uso de dichos privilegios, como es el caso de Netflix. Amazon asegura que, en cualquier caso, el uso que se le ha dado a los datos de los usuarios ha sido el “apropiado”.

La propia red social ha publicado un artículo explicando la controversia surgida a raíz de las revelaciones del NYT, donde admiten que algunas de sus empresas colaboradoras sí han tenido acceso a los mensajes privados de los usuarios, siempre y cuando estos se hayan registrado en la plataforma pertinente con su cuenta de Facebook. El responsable de privacidad, Steve Satterfield, resume así estos acuerdos:

Los socios de Facebook no pueden ignorar las configuraciones de privacidad de las personas, y es incorrecto sugerir que lo hagan. A lo largo de los años, nos hemos asociado con otras compañías para que las personas puedan usar Facebook en dispositivos y plataformas que no nos apoyamos. A diferencia de un juego, un servicio de transmisión de música u otra aplicación de terceros, que ofrece experiencias que son independientes de Facebook, estos socios solo pueden ofrecer funciones específicas de Facebook y no pueden utilizar la información para fines independientes.

Satterfield declara también que saben que deben mejorar para volver a recobrar la confianza de las personas, aunque es inevitable pensar si no es ya demasiado tarde para que eso suceda. Los escándalos, que no dejan de sucederse –este mismo miércoles hemos podido saber que Facebook continúa teniendo noción de la ubicación de los usuarios aunque estos desactiven dicha opción–, han llevado a la plataforma a una situación límite en lo que respecta a su imagen pública y mucho tendrían que modificarse el panorama para que las tornas cambiasen en 2019.

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