7 epidemias más letales de la historia

Las 7 epidemias más letales de la historia: Algunas están haciendo estragos en Venezuela

Las siguientes epidemias que han surgido a nivel mundial  que  afecta a un número de individuos superior al esperado en una población durante un tiempo determinado. A través de la historia, ha habido muchas enfermedades que han sido mortales, hoy en día tenemos entre nosotros a una de ellas y que aunque tal vez no se le vea como tal, es una epidemia que está matando a muchas personas de forma silenciosa. Estas son algunas de ellas.

Paludismo

El paludismo es causado por un parásito denominado Plasmodium que se transmite a través de la picadura de mosquitos infectados. La mayor parte de los casos y defunciones por paludismo se concentra en África. Entre los síntomas del paludismo destacan la fiebre, las cefaleas y los vómitos, que generalmente aparecen 10 a 15 días después de la picadura del mosquito. Si no se trata rápidamente, el paludismo puede poner en peligro la vida del paciente en poco tiempo, pues altera el aporte de sangre a órganos vitales.

La OMS recomienda una estrategia multidimensional para prevenir, controlar y eliminar el paludismo. Las intervenciones fundamentales son el uso de mosquiteros tratados con insecticidas y la fumigación de interiores con insecticidas de acción residual, las pruebas diagnósticas y el tratamiento de los casos confirmados con antipalúdicos eficaces. En los últimos años, estas medidas han reducido drásticamente la carga de paludismo en muchos entornos. Sin embargo, la transmisión del paludismo persiste en muchos países del mundo y es causa de cientos de muertes cada año.

Cada año se cobra un millón de vidas (la mayoría niños en países del tercer mundo) se originó en chimpancés y dio el salto a los seres humanos hace unos 2-3 millones de años en África ecuatorial, utilizando como vector al mosquito. El parásito dio el salto desde otra especie a los humanos igual que ha ocurrido con virus como el HIV, el SARS o, más recientemente, la gripe A. Así lo indica un estudio en el que han participado investigadores de las universidades norteamericanas de Massachussets, Stanford y California, del Max Planck Institute de Alemania y de la oficina de la OMS en Costa de Marfil. Los resultados se publican hoy en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).

En 2016, casi la mitad de la población mundial corría el riesgo de padecer el paludismo. La mayoría de los casos y de las muertes se registran en el África subsahariana, pero también se ven afectadas las regiones de la OMS de Asia Sudoriental, el Mediterráneo Oriental, el Pacífico Occidental y las Américas. En 2016, 91 países y áreas experimentaban una transmisión continua de la enfermedad.En el mundo hay más de 400 especies de Anopheles, pero solo 30 de ellas son vectores importantes del paludismo. Todas las especies que son vectores importantes pican entre el anochecer y el amanecer. La intensidad de la transmisión depende de factores relacionados con el parásito, el vector, el huésped humano y el medio ambiente.

La transmisión es más intensa en lugares donde los mosquitos tienen una vida relativamente larga que permite que el parásito tenga tiempo para completar su desarrollo en el interior de su organismo, y cuando el vector prefiere picar al ser humano antes que a otros animales. Por ejemplo, la larga vida y la marcada preferencia por los humanos que presentan las especies que actúan como vectores en África son la principal causa de que más del 90% de los casos de paludismo se registren en ese continente.

El tratamiento temprano del paludismo reduce su duración, previene las complicaciones y evita la mayoría de las muertes. Debido a sus considerables repercusiones sanitarias en los países de bajos ingresos, el tratamiento del paludismo es parte esencial del desarrollo sanitario mundial. El objetivo del tratamiento consiste en curar al paciente, más que en reducir su número de parásitos.

Dengue

El dengue es una enfermedad infecciosa causada por el virus del dengue, del género flavivirus o estegomia calopus que es transmitida por mosquitos, principalmente por el mosquito Aedes aegypti. En ocasiones evoluciona hasta convertirse en un cuadro potencialmente mortal, llamado dengue grave o dengue hemorrágico. Es una infección muy extendida que se presenta en todas las regiones tropicales y subtropicales del planeta. En los últimos años la transmisión ha aumentado de manera predominante en zonas urbanas y semiurbanas y se ha convertido en un importante problema de salud pública, hasta el punto de que en la actualidad, más de la mitad de la población mundial está en riesgo de contraer la enfermedad. La prevención y el control del dengue dependen exclusivamente de las medidas eficaces de lucha contra el vector transmisor, el mosquito.

El virus pertenece al grupo de los arbovirus, un tipo de virus que se transmiten por picaduras de artrópodos. Es un virus conocido desde hace décadas y que afecta principalmente a los países tropicales donde no hay un registro del número de casos, aunque se estima que las personas afectadas llegan a millones en 40 países diferentes de África y casi dos millones desde el 2013 en América, inicialmente en la zona del Caribe. En Europa la mayoría de los casos son importados, aunque se han descrito algunos caso de transmisión autóctona en Francia, Croacia e Italia (donde hubo un brote de en la región de Emilia-Romagna en 2007).

Una vacuna contra el dengue, está aprobada para su uso en las personas de 9 a 45 años de edad que viven en zonas con alta incidencia de dengue. La vacuna se administra en tres dosis a lo largo de 12 meses. La vacuna Dengvaxia previene las infecciones de dengue en poco más que la mitad de las veces y está aprobada únicamente para niños mayores porque los niños más pequeños que la reciben parecen tener un mayor riesgo de presentar dengue grave y requerir hospitalización dos años después de recibir la vacuna.

Mayaro 

La Fiebre  es un virus emergente transmitido por mosquitos que produce brotes de fiebre y artralgias. El virus pertenece a la familia Togaviridiae y al genero Alphavirus. MAYV se transmite por mosquitos del genero Aedes y tiene una repercusión importante en la salud publica de las Américas, incluyendo Brasil.

MAYV constituye un importante problema de salud publica, sobre todo en las regiones amazónicas, ante un viajero procedente de Sudamérica con síntomas de fiebre dengue podría ser un caso de MAYV o virus Chikungunya. También podemos tener dificultades en el diagnostico microbiológico por posible reacción cruzada de los alphavirus. Independientemente el tratamiento de un viajero con fiebre y artralgias procedente de región endémica va a ser similar. Actualmente se han identificado 30 casos sospechosos en la región de Goias (Brasil) con confirmación en tres casos.

La persona afectada por fiebre Mayaro presenta un inicio rápido de fiebre (de más de 38ºC) con escalofríos. Además, suele presentar otros síntomas acompañantes como son dolores generalizados, de articulaciones y músculos. Las articulaciones, además de dolorosas, pueden estar inflamadas, con edema de las mismas. Suele haber además dolor de cabeza y dolor por detrás de los ojos, con fotofobia (el dolor aumenta con la exposición a la luz).

La mayoría de los pacientes se quejan de mareo y debilidad intensa. Puede haber erupción cutánea en forma de manchas rojas en el pecho, las piernas, la espalda, los brazos y, a veces, en la cara. Además, pueden aparecer náuseas, diarrea y dolor abdominal, junto a pérdida de apetito y disminución de la ingesta de alimentos. En algunos casos el cuadro se acompaña de algo de tos, dolor de garganta, o congestión nasal. Las manifestaciones hemorrágicas también son posibles.

En general es una enfermedad de curso benigno que se resuelve por sí sola. Los síntomas suelen durar entre 2 y 5 días, salvo los dolores articulares, que son uno de los síntomas más característicos de esta fiebre. A veces, los dolores articulares pueden durar meses, afectando sobre todos a muñecas, tobillos, codos, rodillas y dedos.

Chikungunya 

Es una enfermedad transmitida por un virus del mismo nombre, contagiada a través de la picadura de un mosquito infectado, que provoca un cuadro febril agudo, que habitualmente se resuelve sin complicaciones. Fue descrita por primera vez en el año 1952 en Tanzania y poco después se descubrió que se trataba de una enfermedad endémica en África (en idioma makonde de la zona de Tanzania y Mozambique. Desde entonces se han descrito casos en todo el mundo, principalmente en India y el resto de Asia.

El chikungunya puede causar síntomas a varios niveles del cuerpo humano, sobre todo fiebre alta y fuertes dolores articulares. Su método de actuación es similar al del dengue y otros virus transmitidos por mosquitos. La mayoría de las personas que se contagian manifiestan síntomas, aunque también puede haber casos asintomáticos. Lo normal es comenzar con signos de la enfermedad entre 1 y 12 días (aunque con mayor frecuencia entre 3 y 7 días) después de la picadura del mosquito hembra infectado con el virus.

Hepatitis

La hepatitis es una enfermedad hepática causada por el virus de la hepatitis A. Este virus se transmite principalmente cuando una persona que no está infectada y no está vacunada come o bebe algo contaminado por heces de una persona infectada por ese virus.

Esta patología está vinculada con la falta de agua salubre, la mala higiene personal y un saneamiento deficiente. Mientras que la hepatitis B y la hepatitis C provocan hepatopatía crónica, ésta no aparece en la hepatitis A. Además, al contrario que los otros dos tipos, la hepatitis A no suele ser mortal. Sin embargo, puede provocar debilidad e insuficiencia hepática aguda, que sí está asociada a un alto riesgo de mortalidad.

Los síntomas de la enfermedad son comunes a las formas de hepatitis A, B y C. La persona que contrae cualquiera de las formas de hepatitis, A, B o C, acostumbra a sentirse como si tuviera la gripe. Hay síntomas que aparecen siempre, y otros que sólo los presentan algunas personas. Otras, incluso no presentan ninguno. Normalmente, los adultos son aquellos que sufren los síntomas con más frecuencia que los niños, y también cuentan con un mayor índice de mortalidad.

El tiempo de tratamiento puede variar entre 6 a 11 meses, dependiendo del tipo de hepatitis y de la respuesta inmunológica del paciente. Durante todo el tratamiento se debe tener cuidado con la alimentación prefiriendo alimentos de fácil digestión, siendo recomendado seguir una dieta para tratar la hepatitis.

Sarampión

El sarampión es una infección infantil causada por un virus. En una época fue bastante frecuente pero en la actualidad se puede prevenir gracias a una vacuna. El sarampión puede ser grave e incluso mortal para los niños pequeños. Aunque las tasas de mortalidad se han reducido en todo el mundo a medida que se administra la vacuna contra el sarampión a más niños, la enfermedad aún mata a más de 100 000 personas cada año, la mayoría menores de 5 años de edad.

Los principales síntomas del sarampión son la fiebre alta y el exantema maculopapular, según señalan desde la Seimc. El exantema maculopapular consiste en erupciones con puntitos blancos, rodeados de un halo de inflamación rojo. Otros síntomas típicos son la tos, la rinitis y la conjuntivitis. En adultos puede ir acompañado de gastroenteritis y afectación hepática.

Las complicaciones graves del sarampión pueden evitarse con un tratamiento de apoyo que garantice una buena nutrición, una ingesta suficiente de líquidos y el tratamiento de la deshidratación con las soluciones de rehidratación oral recomendadas por la OMS (para reponer los líquidos y otros elementos esenciales que se pierdan con la diarrea o los vómitos). Se deben prescribir antibióticos para tratar la neumonía y las infecciones de los oídos y los ojos.

Tuberculosis

La tuberculosis es una enfermedad infecciosa que alcanzó su máximo apogeo en el siglo pasado durante la Revolución Industrial, debido al desplazamiento de la gente a las ciudades, donde vivía hacinada y en penosas condiciones higiénicas. El responsable de esta infección es el ‘Mycobacterium tuberculosis’ que, en honor a su descubridor, Roberto Koch, recibe el nombre de bacilo de Koch.

Se transmite a través del aire, por minúsculas gotas que contienen los bacilos y que las personas infectadas sin tratamientos, o que se encuentran en los primeros días de incubación, eliminan al toser, estornudar o hablar. La transmisión por vía alimentaria no es frecuente, aunque la leche no pasteurizada puede ser fuente de contagio en los países en los que la tuberculosis es muy frecuente.

La OMS recomienda la vacunación con BCG a todos los recién nacidos con alta incidencia de tuberculosis, incluyéndola en el calendario infantil de forma sistemática. Debe administrarse sólo una vez, ya que no está probada la eficacia de la revacunación. Asimismo, no está recomendada a personas adultas que vayan a trasladarse a zonas de alto riesgo, pues tampoco se ha demostrado su eficacia en este campo.

Para su tratamiento se emplea una combinación de fármacos, entre los que se encuentran la isoniacida, la rifampicina, la pirazinamida, el estambutol y la estreptomicina. Son fármacos eficaces pero que tienen efectos adversos, por lo que su uso debe ser supervisado por un especialista. Los niños con alergias anafilácticas al huevo pueden requerir pruebas antes de administrar la vacuna, aunque normalmente la triple vírica no está contraindicada en estos casos.

 

Daniela Romero/Pasante

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