Un solo hombre no construye un país (Luis Semprún Jurado)

Un solo hombre no construye un país (Luis Semprún Jurado)

“Pregúntate si lo que estás haciendo hoy te acerca al lugar en el que quieres estar mañana”
WALT DISNEY

“Buenos días, camarita… ¿Ha escuchado las últimas alocuciones de Nico al país? ¿Ha estado pendiente de la narrativa de los últimos acontecimientos tanto nacionales como internacionales en los que siempre el gobierno de Venezuela es el malo de la película? Verta, ya no encuentro calificativos para describir a los enemigos de la patria, internos y externos, pues siempre me quedo corto. Fíjese que los miembros de la UE decidieron extender por UN AÑO las sanciones contra Venezuela y los venezolanos, como si ellos fuesen nuestros tutores o jefes. A todas éstas, el gobierno español da señales de querer cambiar su posición al respecto, pero todos, sin excepción, siguen las instrucciones del ‘amo’. Del gobierno gringo que se puede esperar que no sean más sanciones, ahora también contra el negocio del oro, para tratar de ahogarnos y con ello doblegarnos. ¡No saben de lo que estamos hechos! Muchos han interpretado la solicitud de ayuda de Nico, al pueblo soberano, como signo de debilidad. No han entendido que un solo hombre no puede construir una nación; que así como tenemos derechos también tenemos deberes que son los inherentes a hacer de un territorio un país, una patria. Es muy fácil quejarse y criticar, así como ‘exigir’ el cumplimiento pleno de nuestros derechos, cuando ni siquiera somos capaces de tener claro cuales son nuestros deberes. Camarita, el único perfecto es Dios, porque ni sus ángeles lo son. Entonces, ¿como criticar los errores que se cometen cuando un gobierno intenta darnos la mayor suma de felicidad en medio de unos ataques bestiales, tanto de quienes ambicionan sentarse en la silla presidencial, como de los que intentan apoderarse de nuestros recursos naturales? Yo les diría como el de la propaganda de televisión: ‘COMAN MAMEY’, porque en eso si estoy radicalizado. Quien no quiere a su patria es un desnaturalizado, pero quien pide sanciones para su patria y su gente es un grandísimo… (censurado), además de un traidor al que hay que mirar y juzgar como tal sin la más mínima contemplación. Siempre he asegurado lo valiente que han sido tanto el Gigante Hugo Rafael como Nico. Porque hay que ser valiente para pedir ayuda al soberano, para construir una patria grande, cuando lo consideró necesario. Y vea las batallas que ha dado, el escenario en que se han dado, vea las circunstancias que lo han llevado a ello, y los resultados. Seguimos como estoicos anacoretas de pié y como ejemplo para el mundo de lo que es la idiosincrasia de un pueblo digno. Por eso es que el gobierno yanqui nos considera una amenaza, porque somos y seremos el ejemplo de cómo un pueblo que ama la paz, lucha por su soberanía, su libertad y su dignidad. Camarita, no se puede ocultar el sol con un dedo, estamos atravesando por una crisis de película de terror; inducida, sí, pero crisis al fin. Nico sigue dando batalla y busca soluciones permanentes, para triunfar. Pero cada vez que se aplica una idea, por muy buena que sea, salen las malinches criolla y extranjera a torpedearlas para que no tengan la efectividad deseada. El mejor ejemplo de las últimas semanas son los famosos ‘precios acordados’ y el pasaje del ‘transporte público’. ¡Qué será de la vida de éstos! ¿Qué hará la ANC para lograr que se cumplan? Amanecerá y veremos”.

Es indudable que la mayor parte de las conversaciones populares giran en torno a las medidas que debiera tomar el gobierno para hacer que se cumplan las leyes y todo lo que se acuerde. Unos se disgustan y gritan: “Aquí lo que no hay es gobierno”. Señalan como único culpable, de todo lo que pasa, al gobierno sin darse cuenta de su cuota de responsabilidad en lo que nos sucede. Recuerdo cuando Hugo Rafael habló por vez primera de los Concejos Comunales y de lo que representarían como Poder Popular Organizado. La forma de “gobierno” más cercana al pueblo con una dirección lineal horizontal, en el que la máxima autoridad es la Asamblea de Ciudadanos (as), que debía reunirse o ser convocada por lo menos cada quince días, para que las cosas caminaran bien. Ah, pero todos querían ser del Banco Comunal porque era el que “manejaría los cobres” para los proyectos.

Una de las funciones más importantes es la “Contraloría Social” porque nos permite llevar un control de lo que funciona en el ámbito territorial de nuestra competencia. Así que una denuncia por escrito del Concejo Comunal, ante la Intendencia Municipal o la misma Alcaldía, sirve para ponerle coto a precios especulativos por parte de los comerciantes del sector, pues éstos están obligados por ley a atenderles y prestarles todo el apoyo necesario. No se entiende como se puede considerar como “amigo” a un vecino que tiene su abasto en el barrio y te cobra la harina a 200 o el arroz a 180 BsS; o el queso a 580 y los huevos a 600. Y no hablemos de la carne y el pollo. “Es que me lo vendieron caro y yo no trabajo a pérdida” es el argumento de costumbre. Pero, ¿qué hace él (ella) para que el suplidor o revendedor, o el mismísimo mayorista, respete los precios cordados? Estos le dicen “Ve, al precio que le pongáis lo vendéis”. ¡O sea!

Todos saben que “fulanito de tal” es un ladrón, pero nadie lo denuncia y mientras esto ocurra el delincuente andará libre. “Yo no lo voy a denunciar porque yo no soy sapo” te argumentan. ¿Entonces como pides que se le aplique la ley? Los policías sospechan que es ladrón, pero si no hay denuncia se tiene que esperar para agarrarlo “in fraganti” para que vaya preso. Si vivimos con miedo y no nos ayudamos unos a otros, olvídate de donde vives, siempre seremos víctimas; siempre habrá quien nos robe el salario, los bienes materiales, nuestra espiritualidad y hasta nuestra propia vida. Por eso Chávez habló siempre de las “comunidades organizadas” como célula básica del poder popular; por eso Chávez insistió en la formación de los CC. Lamentablemente no supimos aprovechar esa enseñanza y ahora queremos que papá gobierno haga todo por nosotros. Y… ¿En qué colaboramos nosotros para vencer en las guerras?

Alguien pensaría que olvidé el transporte. No, a esos presidentes de gremios que se sientan con las autoridades para acordar los precios del pasaje urbano y extraurbano nadie les para. En Maracaibo lo primero que te dicen cuando vas a abordar una unidad es “señores, 10 bolivitas en mano”. Si no los tienes no te embarcas. Todo eso a pesar de que no hace mucho Erasmo Elián, el papá de los helados del transporte, se sentó con las autoridades regionales y municipales, y aseguró que el pasaje costaría BsS 2. ¿Cuánto costará en diciembre si ya cobran abiertamente 10? Ah, pero si se intenta meter algún bus rojo cedido por el Metro, cierran la vía, arman un escándalo y exigen que se lo entreguen a ellos, para seguir especulando. En los países desarrollados del mundo, el transporte público lo maneja el Estado; solo los taxis son privados. ¿Por qué aquí no se hace lo mismo? Se generarían empleos y se mejoraría el servicio.

Un país no se construye solo, ni lo construye un solo hombre. Si no sumamos voluntades y le echamos un camión de ganas, salir de esta crisis inducida será siempre muy difícil, porque el enemigo no descansa. Es triste ver a los cizañeros de siempre buscando el menor resquicio en el que sembrar su mala semilla. Muchas veces no entendemos que es cierto que el pasado ya no existe, pero que ese pasado nos dejó las experiencias y enseñanzas que necesitamos para ser hoy lo que somos. En momentos de desesperación nos cegamos y no nos damos cuenta de nuestras propias fallas. ¿Que es difícil? Sí, pero si vivimos de lamentaciones nuestro presente no nos servirá para construir un futuro mejor para nuestras familias. Somos un pueblo que ama la paz, no queremos guerras, pero si debemos defendernos lo haremos aun a costa de nuestras vidas.

Nos escuchamos por:
El Ojo de la Ciudad, Mararitmo 900 AM, de lunes a viernes, de 11:00 am a 12:00 m

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