Las fotos con Don Mario Suárez (Josué Carrillo)

Las fotos con Don Mario Suárez (Josué Carrillo)

A media mañana. Digamos que en mayo. Lo vi entrar. Le había creído más pequeño. Vi que, en realidad, ese era su pelo. También había pensado que era un peluquín. He escuchado sus canciones desde niño. Sadel, Don Mario y Don Pedro Vargas son voces que andan en mi cabeza como el sonido de un río en las piedras. De Don Mario Suárez, una en especial: La luna de miel. Los archivos cibernéticos me dicen que este tema lo compuso Mikis Theodorakis en griego y lo tradujo al español el poeta, Rafael de Penagos. Lo cantó Gloria Lasso, Don Mario Suárez en arpa venezolana y, más reciente, Paloma San Bacilio. Me sirvo del portal “letras.com” para que la cantemos:

Nunca sabré cómo tu alma ha encendido mi noche,
Nunca sabré el milagro de amor que ha nacido por tí.

Luna de miel.

Nunca sabré por qué siento tu pulso en mis venas,
Nunca sabré en qué viento llegó este querer.
Mi vida llama tu vida y busca tus ojos;
Besa tu suelo, reza en tu cielo, late en tu sien.

Ya siempre unidos, ya siempre, mi corazón con tu amor.
Yo sé que el tiempo es la brisa que dice a tu alma:
Ven hacia mí, así el día vendrá que amanece por ti.

La luna de miel.

Nunca sabré qué misterio nos trae esta noche,
Nunca sabré cómo vino esta luna de miel.
La luna brilla en tus ojos y con mi desvelo
Besa en tu suelo, reza en tu cielo, late en tu sien.

Ya siempre unidos, ya siempre, mi corazón con tu amor.
Yo sé que el tiempo es la brisa que dice a tu alma:
Ven hacia mí, así el día vendrá que amanece por ti.

La luna de miel.

Luna de miel.

Tenía que preguntarle a Don Mario sobre esa obra maravillosa. De allí surgieron las fotos. Me contó que en La Habana llegó Fidel a una de sus presentaciones y le pidió lo complaciera con “La luna de miel”. Hoy que se ha despedido. Más en el olvido que en la estima, en mis recuerdos seguirá. Pareciera que los artistas si viven muchos años se borran. Musicalmente no pertenezco a este mundo. Es una molienda de la canción, de la estética lo que hoy suena. Hasta los viejos cantantes han tenido que claudicar e interpretar esos repetidos y epilépticos gritos, ejemplo, lo último de Carlos Vives que, ahora gordo y viejo, le cae a patadas a la melodía caribe para congraciarse con esta juventud la cual solamente entiende como música cualquier ruido que se conecte a su cintura y no al corazón.
Me quedan las fotos con Don Mario Suárez, sus cidis y la complicidad de poquitos amigos para escucharle. “Nunca sabré ….”.
Josué Carrillo

No olvides compartir en >>