Hace 120 años, Felix Hoffman descubre el ácido acetilsalicílico, mejor conocido como aspirina

Hace 121 años, Felix Hoffman descubre el ácido acetilsalicílico, mejor conocido como aspirina

Felix Hoffman

El hombre siempre ha tratado de encontrar el remedio para aliviar su dolor. En la antigüedad, el remedio lo encontraba en la propia naturaleza. En concreto, el extracto de la corteza de sauce blanco (Salix alba), cuyo principio activo es la base sustancial de Aspirina, poseía unas cualidades terapéuticas tales como calmar la fiebre y aliviar el dolor.

En 1763 se publicó en Inglaterra un informe sobre el éxito que el reverendo E. Stone había tenido en 50 casos en los que utilizó corteza de sauce deshidratada para bajar la fiebre. La corteza de sauce ha sido desde tiempo inmemorial el tratamiento contra la fiebre y el dolor; es decir, un antipirético y analgésico.

A partir de la Edad Media y hasta aproximadamente el siglo XVIII, la corteza de sauce quedó en el olvido. En 1828, Andreas Bruchner, de la U. de Munich, identifica como salicilina el compuesto curativo del sauce, después de lograr aislar una sustancia amarillenta en forma de cristales de sabor muy amargo que llamó salicina. Esta sustancia también se encontraba en otras plantas como la Spiraea ulmaria, que más tarde inspiró el nombre de Aspirina.

El ácido salicílico sustituyó a la corteza de sauce, la quinina a la corteza de la quina, la estricnina a la nuez vómica y la morfina al opio. Para prevenir una posible escasez de salicina en un futuro no lejano, se creó la necesidad de encontrar la fórmula química que sintetizara esta sustancia procedente de la corteza de sauce.

En 1853, el químico francés Charles Frédéric Gerhardt hizo un primer intento de acetilación de la salicina pero la solución contenía demasiados efectos secundarios e impurezas. Aún así, sus experimentos fueron recogidos en la literatura científica del momento, aunque a la vez olvidados por la comunidad médica.

Cuarenta y cuatro años más tarde, Félix Hoffmann, químico alemán de la casa Bayer, recuperó del pasado estas investigaciones y las perfeccionó, obteniendo, el 10 de agosto de 1897, el ácido acetilsalicílico, principio activo de Aspirina. Sus propiedades terapéuticas como analgésico y antinflamatorio fueron descritas en 1899 por el farmacólogo alemán Heinrich Dreser, lo que permitió su comercialización.

Felix Hoffmann (21 de enero de 1868 en Ludwigsburg – 8 de febrero de 1946 en Suiza) fue un farmacéutico alemán que en 1897 obtuvo de forma pura el ácido acetilsalicílico, hasta entonces fabricado con impurezas: un principio activo cuyas primeras y más conocidas indicaciones lo muestran como analgésico, antipirético y antiinflamatorio, eficaz y bien tolerado. La sustancia fue comercializada a partir del 6 de marzo de 1899 con el nombre de Aspirina por la firma farmacéutica Bayer.

Noticia al Día/Culturizando

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