Josefa Caballero El fantasma de un asesinato en la Casa de la Capitulación

Josefa Caballero: El fantasma de un asesinato que continúa impune

Foto: Luis Fernando Herrera

La Casa de Morales o Casa de la Capitulación, cualquiera de las dos formas en la que sea llamada, hacen referencia a esa edificación con acentuadas características coloniales de mediados del Siglo XVIII, pero también el de un asesinato y su fantasma.

Ella, es solo una de las pocas obras de su época que aún sobrevive celosamente en la capital histórica zuliana al lado del Palacio de Los Cóndores y el Teatro Baralt.

La casa se caracteriza por tener grandes ventanas que dan luz y aire desde el exterior a las habitaciones cuando estas están abiertas, además de un zaguán prolongando hasta el patio interior rodeado de corredores con una extensa techumbre de madera.

Al momento de su construcción,  Maracaibo en  ese entonces estaba compuesta de apenas dos calles, la casa se supone sería una residencia particular, pero su valor histórico cobró más auge ya que en su salón principal se firmó el Acta de la Capitulación del último capitán general español en Venezuela, comandante Francisco Tomás Morales, el 3 de agosto de 1823, mediante el cual España entregó todos sus haberes a los representantes de la República de Colombia reconociendo la Independencia y soberanía, como resultado de la victoria lograda el 24 de julio de 1823 en la Batalla Naval del Lago.

 

Maracaibo, 27 de septiembre de 1891.

 

La Casa Morales no solo es recordada por su belleza y enigmática arquitectura, sino por su historia, y en ella hay inmerso un asesinato que aterrorizó a una ciudad iluminada por luces de gasoil el 27 de septiembre de 1891.

Durante muchos años este lugar ha atraído a incrédulos, ociosos y a quienes han querido documentar su historia, pero la leyenda del fantasma de Josefa Caballero, quien fue asesinada  en el interior de esta casa mientras trabajaba como la niñera del nieto del juez Jorge Valbuena, es el principal enigma que encierran sus paredes.

Un lavadero, una mujer bella y siete puñaladas, fueron tres elementos suficientes para acabar con la vida de Josefa. Según cuentan sus trabajadores a “La Caballero”, como también le llaman, la asesinaron de noche y en la parte posterior de la casa, su cuerpo fue sacado y llevado hasta un descampado del Cementerio El Cuadrado. Allí fue encontrada y llevada hasta “El Hospitalito”, actualmente Hospital Central de Maracaibo. Fue atendida, pero se pudo hacer mucho por ella, La Caballero falleció, pero dejó vivo un secreto: el nombre de su victimario.

El crimen quedó impune puesto que, todo señalaba como culpables del crimen a los habitantes de la casa luego de que se vinculara sentimentalmente a Caballero con el yerno del juez, Valbuena presuntamente uso sus influencias para entorpecer la investigación y posterior a esto murieron personas que hablaron con la víctima. Desapareció el expediente del caso y las actas de defunción de esas personas, también.

 

La Caballero, impunidad que deambula por justicia

 

En parapsicología las apariciones de fantasmas son ante todo sinónimo de ectoplasma, telergia condensada, o una simple formación fluida y plástica generalmente fantasmagórica que representa estructuras corpóreas tales como bustos, rostros o miembros dispersos del cuerpo humano.

Muchos han sido los episodios de quienes aseguran que La Caballero se ha dejado ver, no basta con que el reloj marque las 2 de la tarde en Maracaibo para que un fuerte ventarrón llene los espacios de la Casa de La Capitulación y Josefa haga un recorrido que ya se ha hecho un ritual. Su fantasma sale desde el lugar en el que fue asesinada, recorre el pasillo lateral, baja sigilosamente las escaleras y entra al salón principal de la casa.

Quienes trabajan en ella han estado muy cercanos de esta manifestación paranormal, según ellos quien va en búsqueda de verla simplemente no la ven, pero quien se posa en silencio y cree que está solo en el lugar es sorprendido, con algún ruido, movimiento y hasta un susurro.

“Aquí hay gente que la ve, una vez estando sentada en una de las oficinas leyendo un libro pasó algo raro, una sombra se paseó de un lado a otro, ya se sabe que aquí cualquier cosa puede pasar, pero uno todavía no se termina de sorprender, me levanté a ver, y al regresar, el libro que andaba leyendo estaba lleno de polvo como si hubiese permanecido siglos encerrado en una biblioteca, nunca supe qué pasó”, indicó Lilian Fernández, extrabajadora de la Casa de La Capitulación.

Pero quienes han trabajado en ella o continúan contando la historia a sus visitantes dentro de su interior no son los únicos que han visto a La Caballero. En reiterados episodios su silueta sale a deslumbrar fantasmagóricamente a sus espectadores.

“Hace unos años me hicieron una sesión fotográfica en Casa de la Capitulación, yo estaba vestida de antaño, eso fue mucho antes de que le hicieran toda la reestructuración que le llegaron a hacer, pues sucede que en el sito únicamente estábamos dos fotógrafos, la maquillistas y yo, entre tanto subir y bajar escaleras, porque ya era de mediodía, yo pedí un momento para sentarme a descansar fue ahí cuando frente al final del corredor secundario de la casa veo pasar a una mujer  blanca, con el cabello recogido , un vestido de época con un color entre azul y verde. Yo me asombro al ver y pregunto que si además de quienes compartíamos en el momento había alguien más. Solo éramos cuatro, la quinta presencia era Josefa Caballero, yo ni sabía de lo que había pasado en esa casa, en ese momento me lo contaron todo, me asusté, y fue cuando entendí. No quiero regresar”, dijo la periodista Madelyn Palmar”.

El fantasma de Josefa Caballero quedó penando en cada rincón de la casa y no parece descansar hasta que se aclare su vil asesinato.

Foto: José López

Foto: José López

Foto: José López

Luis Fernando Herrera

Cámara: José López

Edición: Jairo García

Noticia al Día

 

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