Hace 32 años Jorge Francisco Isidoro Luis Borges nos jugó la broma de morirse

Hace 32 años Jorge Francisco Isidoro Luis Borges nos jugó la broma de morirse

Jorge Luis Borges

Jorge Francisco Isidoro Luis Borges (Buenos Aires, 24 de agosto de 1899 – Ginebra, 14 de junio de 1986) fue un escritor argentino, uno de los autores más destacados de la literatura del siglo XX. Publicó ensayos breves, cuentos y poemas. Su obra, fundamental en la literatura y en el pensamiento humano, ha sido objeto de minuciosos análisis y de múltiples interpretaciones, trasciende cualquier clasificación y excluye cualquier tipo de dogmatismo.

Se lo ha presentado como uno de los eruditos más grandes del siglo XX, lo cual no impide que la lectura de sus escritos suscite momentos de viva emoción o de simple distracción. Ontologías fantásticas, genealogías sincrónicas, gramáticas utópicas, geografías novelescas, múltiples historias universales, bestiarios lógicos, silogismos ornitológicos, éticas narrativas, matemáticas imaginarias, thrillers teológicos, nostálgicas geometrías y recuerdos inventados son parte del inmenso paisaje que las obras de Borges ofrece tanto a los estudiosos como al lector casual. Y sobre todas las cosas, la filosofía, concebida como perplejidad, el pensamiento como conjetura, y la poesía, la forma suprema de la racionalidad. Siendo un literato puro pero, paradójicamente, preferido por los semióticos, matemáticos, filólogos, filósofos y mitólogos, Borges ofrece — a través de la perfección de su lenguaje, de sus conocimientos, del universalismo de sus ideas, de la originalidad de sus ficciones y de la belleza de su poesía — una obra que hace honor a la lengua española y la mente universal.

Ciego a los 55 años, personaje polémico, con posturas políticas que le impidieron ganar el Premio Nobel de Literatura al que fue candidato durante casi treinta años, Borges siempre soñó con que la posteridad le perdonara sus errores y le concediera la gloria de que se lo recordase por sus mejores textos.

«Que un individuo quiera despertar en otro individuo recuerdos que no pertenecieron más que a un tercero, es una paradoja evidente. Ejecutar con despreocupación esa paradoja, es la inocente voluntad de toda biografía.» J.L.Borges.

Encuentran poema desconocido de Borges

Un poema desconocido del escritor argentino Jorge Luis Borges fue hallado en 2010 en la Biblioteca Nacional de Argentina.

En el mismo lugar, también fue descubierto un millar de libros suyos con anotaciones de su propia mano.

“Llaman investigadores de todo el mundo: desde las universidades de Virginia y Pittsburgh, en Estados Unidos, hasta Leipzig y Hamburgo, en Alemania”, dijo Laura Rosato, una de las descubridoras.

“Varios de ellos ya nos anunciaron que van a venir antes de fin de año”, agregó con orgullo Germán Álvarez, de 33 años, quien al igual que Rosato trabaja en la Biblioteca Nacional Argentina, de la que Borges fue director entre 1955 y 1973.

Rosato y Álvarez reunieron y publicaron sus descubrimientos en Borges, libros y lecturas, una obra de 400 páginas.

Es una historia de rebotes: en 1973, el regreso del general Juan Perón a Argentina obliga al muy antiperonista Borges a jubilarse tras 18 años al frente de la institución.

Al ser acusado de robar libros por un empleado que pretendía desestabilizarlo, el autor de Ficciones pidió a un notario hacer un inventario.

De los libros que le pertenecían, se llevó algunos y donó alrededor de un millar a la biblioteca.

Pero los empleados, muchos de ellos peronistas, “olvidaron” poner a cada ejemplar el sello de “Donación Jorge Luis Borges”. La colección cayó así en el olvido y los libros quedaron apilados en paquetes.

“Muchos de los libros tienen las tapas marcadas con los sunchos (hilo para envolver) de los paquetes”, dijo Álvarez.

En 1992, cuando la biblioteca dejó la calle México en el histórico barrio de San Telmo para mudarse al edificio moderno de La Recoleta, se abrió la interrogante sobre la suerte que había corrido la colección, pero cinco directores ignoraron este asunto.

En 2004, bajo la dirección de un peronista, Horacio González, Rosato y Álvarez iniciaron el trabajo que los llevó a analizar los más de 900 mil ejemplares de la biblioteca.

Estos descubrimientos tendrían su ámbito ideal de exposición en la antigua sede de la biblioteca, que la dirección intenta recuperar.

“Primero fue part time“, dice Laura.

“Luego de tres años, se reconoció la importancia de nuestros descubrimientos y pudimos dedicarnos full time“.

La perla entre los hallazgos es un poema inédito, manuscrito por Borges sobre un ejemplar en alemán de la religión en los tiempos de la Reforma, del teólogo Christian Walch.

Se reconoce allí el trazo fino y preciso característico: “Es de lejos el hallazgo más importante”, dijo Álvarez.

“La esperanza/como un cuerpo de niña…”, se lee. “Es el primer Borges, el más íntimo, casi erótico”, agregó Rosato, es “la época de la gran separación de Concepción Guerrero”, completó Germán.

Borges fecha esas líneas el 11 de diciembre de 1923, cuando estaba con su familia en Ginebra, donde regresaría para morir en 1986, y se disponía a partir para España.

Rosato y Álvarez encontraron algunos de esos versos en otros poemas devenidos famosos.

“En Fervor de Buenos Aires y en Luna de enfrente se encuentra esos versos casi palabra por palabra”, dice Rosato.

Se pueden leer también planes de varias de sus futuras obras: “Esos libros le servían de hoja para escribir, no tenía ningún respeto por el objeto”, explicó Álvarez.

El que aparece es un Borges sin complejos: “Cita libros que no consultó, lee (el francés) Rabelais en inglés, es un lector sin escrúpulos”, destacó Laura.

“¡Él no es un investigador, es un autor de ficción!”, dice Álvarez y su compañera agrega “Hay que agradecerle. Su falta de escrúpulos es la clave de su visión tan libre”.

Agencias/Wikipedia

No olvides compartir en >>