El Baralt y su historia: siglo XIX, II parte (Judith Aular de Durán)

El Baralt y su historia: siglo XIX, II parte (Judith Aular de Durán)

Baralt

Dra. Judith Aular de Durán

A finales del siglo XIX, aquella Maracaibo que se convertiría en el epicentro económico del occidente venezolano, tuvo su despertar cultural. La ciudad puerto tuvo un auge comercial marcado por las políticas del gobierno capitalino.

Las zarzuelas,  los conciertos y las escenificaciones teatrales eran los gustos de las personas, a pesar del ambiente político tenso que se vivía, gobernaba Antonio Guzmán Blanco en su primer periodo.

Para 1873, empiezan a resonar las propuestas para la creación de un nuevo teatro en la Calle Aurora. Fueron dos importantes emprendedores del sector comercial de la ciudad, quienes le propusieron al gobernador, general Venancio Pulgar, levantar un nuevo espacio para las artes, decisión que apoya y nombra una comisión presidida por José Ramón Yepes, que se encargaría de recibir los impuestos provenientes de las propiedades horizontales y de la carne.

Pasaron dos años sin lograrse frutos y se vuelven a formar la sociedad esta vez con la denominación de Sociedad Progresista del Zulia para construir el segundo teatro mediante compra de acciones, pero no resultaron suficientemente fructuosas sus acciones y terminó pidiendo apoyo al Concejo Municipal. La municipalidad y la Cámara Legislativa acompañan la propuesta, pero el proyecto se ejecutaría en el edificio viejo para reducir costos.

En 1877 se solicita al gobernador encargado General Rafael Parra, la construcción del teatro para el fomento de la civilidad en la ciudad, se crea entonces  una junta de jóvenes para la gestión, a la cual se le  ofrecieron los recursos mediante un impuesto adicional a los vivieres y mercancías extranjeras.

Se eligió a un ingeniero de origen cubano, Manuel de Obando para realizar el diseño del teatro, el cual fue exhibido por dos días para que la gente lo viera, aprobara o no la propuesta que fue creada. A partir de la aceptación obtenida, se demolió el antiguo teatro y se comenzó el nuevo con la colocación de la primera piedra el 7 de octubre de 1877. Transcurrido un año, se habían adelantado paredes y muros, más un nuevo nombre “Teatro Cristóbal Colón”.

El escenario político que se vivía producto del régimen de Guzmán Blanco,  que quería unificar al Zulia y a Falcón en una sola provincia, llevaron a los zulianos a emprender una lucha cívica sin precedentes en  su historia, para exaltar los valores zulianos y demostrar que no éramos “playa de pescadores” solamente. Por ello, se decide un nuevo nombre escogido entre diez escritores destacados del “cielo literario de nuestra patria”, para ser inaugurado en una fiesta patria con el nombre de teatro: Rafael María Baralt.

Finalmente, el 24 de julio de 1883, en el marco del centenario del natalicio del Libertador Simón Bolívar,  es inaugurado el tan anhelado recinto cultural de la capital zuliana, aun con la estructura a medias.

El gobernador José Andrade inauguró un edificio de estilo neoclásico compuesto por cuatro columnas y una terraza superior protegida con barandas, que le daban un aspecto sobrio de elegancia y elementos tecnológicos que impactaron a la gente de la ciudad, como el pararrayo, los ventiladores y la electricidad.

La Maracaibo cultural florecía de esta forma, el teatro logró abrir finalmente sus puertas, sin embargo, la historia continúa en el siglo XX.

Dra. Judith Aular de Durán

Vicerrectora Académica de LUZ

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