"Microengaño", a escena | noticiaaldia.com

“Microengaño”, a escena

Cuando hablamos de palabras compuestas puede surgir una como “microengaño”. Utilizada por primera vez en 2004 y dada a conocer al mundo por un artículo del mismo en el presente año; el “microengaño” es definido como una serie de pequeñas acciones que indican atención física o emocional en una persona fuera de su relación, noviazgo, etc.

La psicóloga Melanie Schilling implementa este concepto y da algunos ejemplos del mismo como: dar likes en Twitter y Facebook, flirtear con agentes de servicios, mentiras sobre estados sentimentales, relacionarse con su ex pareja, stalkear, entre muchos otros.

¿Preocupación?

Los expertos indican que estos comportamientos “pueden abrir la puerta a cosas que no son tan inocentes”. Complementan esta información afirmando que el “microengaño” debería preocuparnos dependiendo del contexto en que se lleve a cabo, así como las motivaciones de la situación específica, es decir, todo depende de la razón o de lo que la persona que lo comete quiera obtener de esa acción en concreto.

Por supuesto, el mero hecho de realizar un “microengaño” también produce en algunas parejas el sentimiento de inseguridad, llevando esta acción a una cantidad de problemas graves dentro de la relación amorosa. Por otro lado, también hay escépticos que opinan que los flirteos no deberían conducir a ningún lado y no importa si existen unos “pequeños secretos” dentro de la relación.

Todo ello, nos lleva a reflexionar acerca del matiz que va tomando en las personas cualidades antes presentes en toda la gente, como la confianza o la gratitud. En la sociedad actual cabe resaltar que las personas ya no valoran tanto las cualidades afectivas, sino que estamos inmersos dentro de una sociedad capitalista, donde lo que impera es la situación económica tanto a nivel personal como colectivo. Primando esta situación, sobre otros aspectos de la personalidad que harían avanzar al planeta hacia un mundo lleno de virtudes, que harían dar un salto cualitativo a las personas de cara a aspirar a maximizar tanto su felicidad como sus necesidades básicas.

¿Qué puedo hacer?

En primer lugar (y al igual que todas las situaciones de crisis), no entrar en pánico con los movimientos de tu pareja. Se recomienda la charla o conversación con la pareja ya que el “microengaño” en sí puede ayudar a resolver los conflictos en una relación a partir de la identificación del problema o del surgimiento del mismo.

Finalmente, si la pareja no demuestra o no asume ningún tipo de conflicto en su relación puede evaluar el estado de la relación, identificar aspectos de la misma que se pueden trabajar y luego mejorar y hasta quizás definirle a tu pareja tu definición de “microengaño”.

Siguiendo estos pasos se puede mejorar el compromiso, haciéndolo más fuerte y dejando las inseguridades de lado, gracias a la buena confianza con tu pareja y a la no preocupación de comportamientos “fraudulentos”.

 

Nota de Prensa

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