PARIR antes de parir: El costo de ser mamá en Venezuela

PARIR antes de parir: El costo de ser mamá en Venezuela

Foto: Referencial

La mejor noticia que una mujer puede recibir, la de ser mamá, sí puede ser empañada, solo si vives en Venezuela. Un país donde los altos costos de los productos y servicios son tan inalcanzables que hasta la dicha se te opaca.

Una venezolana, profesional, de 25 años, casada, en vez de sentirse realizada por enterarse que tiene 9 semanas de embarazo de su primer hijo, siente pánico de lo que viene.  La letanía que le repetía su madre cuando era niña de “estudia mucho para que cuando tengas hijos le puedas dar lo mejor”, ya no tiene el mismo sentido de antes.

Las felicitaciones y los abrazos de los cercanos le llegan a esta futura madre acompañados de preguntas crueles pero necesarias… ¿cómo vas a hacer con los pañales, la leche, las medicinas?… peor aún ¿dónde vas a parir? ¿Quién te va a pagar la cesárea?

Tormentos que ya se han formulado en su mente y solo tienen una respuesta, “Dios proveerá”.

Cuidados costosos y necesarios

Desde el inicio, el embarazo requiere cuidados, que en un país con hiperinflación suelen ser muy cuesta arriba para cualquier mujer. Las consultas especializadas alcanzan hasta dos sueldos mínimos actuales, mientras que los estudios como ecogramas obstétricos y exámenes de laboratorio pueden escalar de dos a tres salarios por mes.

De diciembre a abril de 2018, el incremento en el costo de los estudios fue de más de 600%. Un ecograma obstétrico pasó de 120 mil, en diciembre, a  más de 700 mil  bolívares a finales de abril. Cada 15 días experimentó aumentos de hasta 80%, tomando en cuenta que en muchas clínicas y sitios especializados no cuentan con el material para imprimir imágenes y solo entregan el informe del eco.

Los exámenes de laboratorio por su parte, son otra calamidad. Al principio y al final del embarazo la futura madre debe realizarse un chequeo general, que incluye hematología completa, tipiaje, VIH, VDRL y el Toxotest, todos juntos hoy en día pueden pasar de los 4 millones de bolívares.

Aunado a todos estos gastos, una madre debe tomar desde el día uno hierro y ácido fólico para el correcto desarrollo cerebral y de las extremidades del bebé. Una caja de tratamiento para solo 15 días puede costar 800 mil bolívares. Más adelante, a partir del quinto mes debe consumir calcio, para el desarrollo de los huesos, medicamento que además de escaso es sumamente costoso, un frasco de 30 cápsulas, pasa de un millón doscientos mil bolívares.

Otros gastos

En el caso de que la madre lleve un embarazo normal y sin complicaciones, de igual forma los gastos son increíblemente desmedidos. La gestante debe alimentarse adecuadamente con proteínas, frutas, verduras y carbohidratos.

En Venezuela la canasta básica alimentaria se ubicó en abril en más de 62 millones de bolívares, por lo que una alimentación balanceada para una mujer embarazada y asalariada es realmente difícil. El sueldo mensual solo alcanza para comer un día.

El cuadro se pone aún más preocupante si llegan las complicaciones, por ejemplo las infecciones urinarias. Comunes en el embarazo, pero angustiosas a la hora de solucionarlas, con la escasez de antimicóticos vaginales que existe en el mercado farmacéutico venezolano. Mientras tanto, en el mercado negro  sí se consiguen pero a costos no aptos para cardíacos.

Otras complicaciones más costosas que pueden darse son la falta de hormonas, la baja producción de progesterona puede ocasionar pérdida espontánea, por lo que para reducir el riesgo de aborto se receta esta hormona, que ya no se produce en Venezuela e importada cuesta al menos 5 millones de bolívares, por una caja de 30 cápsulas.

¿Clínica u hospital?

Quizás esta sea la mayor preocupación de toda venezolana embarazada, ¿dónde dar a luz? Actualmente, un parto o cesárea en una clínica pasa de los 40 millones de bolívares, otras se deben pagar en dólares y  pensar en la asistencia en un hospital sale igual de costoso, pero es aún más angustiante.

A pesar de que a las maternidades lleguen insumos, estos brillan por su ausencia, si la familia no lleva “el kit de parto o cesárea”, comienza Cristo a padecer, o mejor dicho, la madre a punto de dar a luz, porque cual viacrucis, empieza la peregrinación de los hospitales, hasta que le aprieten los dolores a la parturienta y no les queda más remedio que recibirla, sin nada más que el dolor punzante y lágrimas en sus ojos.

El fulano “kit de parto, o cesárea”, cuesta alrededor de 9 millones de bolívares (en el mercado negro), esto trae las batas para los médicos, la de la madre, gorro y zapatos quirúrgicos, agujas (incluyendo la raquídea), yelcos, vías, clip del ombligo, anestesia, gasas, cauterio, soluciones y en algunos casos la oxitocina, el medicamento para acelerar las contracciones y disminuir el sangrado después del parto (que deberían proporcionarlo en el hospital).

Ropa, lencería, coche, corral, pañales etc, etc, etc…

Por si fuera poco, en lo antes mencionado no se incluye el verdadero gasto, tal vez el menos esencial pero al cual se le debe importancia. Los bebés llegan desnudos al mundo y vestirlos, en este país, significa una migraña crónica nada más de preguntar precios.

En el centro de Maracaibo, donde se supone “hay ofertas”, una franelita para recién nacido cuesta unos 600 mil bolívares, el conjunto completo (suéter, pantalón, gorro, manoplas y escarpines) sobrepasa los 3 millones. Cada gorro 300 mil, un pañal de tela el mismo precio, mientras que la toalla y una cobija, pueden costar hasta 2 millones cada una.

Un par de teteros de marca puede costar al menos 7 millones de bolívares, mientras que los más “baratos” se consiguen en un millón cada uno.

Para comprar un combo de corral, coche y portabebé se debe tener en el bolsillo mínimo 30 millones de bolívares, para comprarlo usado y en buen estado.

Ni hablar de los pañales desechables, un paquete de 30 pañales, que durarían a un recién nacido máximo 6 días cuesta al menos 3 millones de bolívares, en el mercado negro, pues ya no se consiguen en farmacias y supermercados.

Las fórmulas para bebés de 0-6 meses, pueden conseguirse importadas en farmacias pero cada envase de 400 gr tiene un costo de 3.500 bolívares, para una duración de 3 a 4 días, dependiendo si la alimentación del bebé es combinada con la leche materna.

Ante esta dura situación, a una madre trabajadora venezolana no le queda más que encomendarse a Dios para que el embarazo vaya sin complicaciones, agarrar las “chivitas” que le regalen para vestir a su hijo, comprar usado, retroceder 20 años en el tiempo, fregando e hirviendo pañales de tela; y finalmente recurrir a la tan recomendada lactancia exclusiva para alimentar a su bebé.

Norelys Martínez

Noticia al Día

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