En 1962 entró en vigor el embargo estadounidense sobre Cuba decretado por Kennedy | noticiaaldia.com

En 1962 entró en vigor el embargo estadounidense sobre Cuba decretado por Kennedy

Viejos autos norteamericanos de primera mitad del siglo XX recorren aún las calles de La Habana. Y la isla acusa regularmente a Washington de intentar “asfixiar” su desarrollo. Cuando se cumplen 56 años del embargo estadounidense a la isla, la mentalidad de “plaza sitiada” define esencialmente la política cubana.

Un 70% de la población nació bajo el embargo. Los crónicos problemas de infraestructura, por ejemplo en las telecomunicaciones y el acceso a Internet, son atribuidos por las autoridades cubanas a los efectos de este bloqueo, aunque los detractores del régimen acusan de ello tradicionalmente a los mecanismos de represión política de los Castro.

El embargo económico impuesto de forma casi total por la administración de John F. Kennedy hace 56 años, el 7 de febrero de 1962, repercute de una forma u otra en la sociedad cubana.

“El bloqueo se hace sentir sobre todas y cada una de las esferas económicas y sociales del país. No hay una esfera que esté excluida”, señaló a la agencia Dpa Pedro Luis Pedroso, subdirector de asuntos multilaterales del Ministerio de Exteriores cubano.

Las limitaciones a la importación de vehículos hacen que sea muy difícil conseguir repuestos automotores en la isla, incluso en el caso de fabricantes europeos. “Todas las transacciones cubanas son rastreadas por todo el mundo y Cuba no puede operar en sus transacciones con el dólar norteamericano”, indicó Pedroso.

Se calcula que las sanciones han causado a Cuba en cinco décadas pérdidas por unos 104.000 millones de dólares, según cifras de La Habana. Entre mayo de 2009 y abril de 2010 se registraron pérdidas por 15,2 millones sólo en el sector de la salud pública, señala el último informe elaborado por el gobierno cubano.

Cuba tiene por ejemplo problemas para garantizar los tratamientos de cáncer, señaló Pedroso, un “área muy sensible” en la que “Estados Unidos domina todo el mercado de tecnologías y tratamientos”. “La población es la diana más importante de la política de bloqueo”, sostuvo el funcionario.

Los Castro y los anticastristas

Mientras los detractores del embargo sostienen que se trata de una “política fracasada”, criticada ampliamente a nivel internacional, voces a favor como las alas más duras del exilio cubano anticastrista en Miami señalan que tampoco el enfoque más pragmático da resultados.

“Todos los países del mundo han estado haciendo comercio, turismo, todo tipo de transacciones económicas con el régimen por 50 años y el régimen todavía existe”, dijo recientemente en Washington la congresista republicana Ileana Ros-Lehtinen, de origen cubano.

El embargo estadounidense es desde los tiempos de la Guerra Fría también una pieza clave para definir la política de La Habana. Los críticos ven a menudo las acusaciones contra Washington por las sanciones como “excusas” para mantener el sistema político al que califican de autoritarismo.

El presidente Raúl Castro volvió a recordar hace unos días las “condiciones” particulares en las que vive la isla como “plaza sitiada” para justificar el monopolio del poder del Partido Comunista de Cuba. El mandatario, sin embargo, fundamentó también el monopartidismo en el pensamiento del héroe nacional cubano José Martí. La concepción del partido único, consideró asimismo Pedroso, “seguiría siendo válida en ausencia del bloqueo”.

Actualmente Los congresistas republicanos Tom Emmer, Mark Sanford, Ted Poe y Justin Amash, junto a los demócratas Kathy Castor, Don Beyer, Jim McGovern y Mark Pocan, presentaron una nueva propuesta de legislación para levantar el bloqueo de Estados Unidos contra Cuba.

El sitio digital de la organización Engage Cuba publicó que los miembros del Grupo de Trabajo Cuba House, en la Cámara de Representantes de Estados Unidos, buscan apoyar el levantamiento de la criminal medida aplicada por Washington contra la isla caribeña hace más de medio siglo.

El proyecto legislativo, titulado Ley de Comercio con Cuba, permitiría a las industrias del sector privado de Estados Unidos comerciar libremente con La Habana, eliminando así las restricciones unilaterales impuestas por la Casa Blanca desde 1962.

Noticia al Día/Agencias

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