Opinión: Consejos de Luis Vicente León para enfrentar la hiperinflación

Opinión: Consejos de Luis Vicente León para enfrentar la hiperinflación

Opinión: Consejos de Luis Vicente León para enfrentar la hiperinflación La crisis hiperinflacionaria venezolana está aquí.  Ya no puede evitarse. Tendremos que vivir su impacto por un tiempo que podría cubrir el año 2018, asumiendo que la presión de cambio económico será gigante. Pues sin cambio, el proceso de deterioro sería más largo e impredecible.

Pero, ¿Qué hace una persona común para enfrentar los embates de una crisis hiperinflacionaria?

  1. Racionalizar

Lo primero es entender que debe prepararse para una crisis mucho más fuerte y larga que las que conoce y la forma de manejar su economía personal debe cambiar dramáticamente.

De nada sirve paralizarse frente a la crisis. Independientemente de la capacidad adquisitiva de la familia, es fundamental pensar en las estrategias  económicas y financieras  que debemos seguir para minimizar (que nunca evitar) los embates de la misma. Y actuar en consecuencia.

Las estrategias de protección y reacción a la hiperinflación suelen ser familiares y sólo funcionan cuando todos los miembros de la familia entienden el problema y participan en la discusión de cómo enfrentarla de la mejor manera posible, entendiendo que traerá sacrifios mayores.

En la hiperinflación los precios y el tipo de cambio enloquecen. Sus movimientos son bruscos y diarios.

Tu dinero en moneda local se convierte en una panela de hielo que tiene dos condiciones:

Te quema las manos y se derrite rápidamente, dejando sólo el charquero. El mensaje entonces es obvio.

“No tiene ningún sentido mantener bolívares en tu cuenta ni en tus manos”.

Debe cambiarse de inmediato por bienes o moneda dura, que es prácticamente cualquiera que no sea la tuya.

Ahorrar en bolívares es equivalente a guardar en el horno tu panela de hielo. Pero el uso de tu dinero en Bs. debe ser racional.

La idea no es generar un gasto superfluo; sino, adelantar compras indispensables o canjear dinero, efímero, por activos que servirán en el futuro como reserva de valor: activos monetarios como las divisas o bienes comercializables.

Si es inadecuado mantener moneda que pierde su valor a diario y debes gastarla o canjearla cuanto antes, es aún más absurdo prestar un servicio o vender un activo y permitir que te paguen a plazos, como no sea una operación que se valora en moneda dura.

Con un ejemplo entenderás fácilmente el error de quedarte con bolívares un mes o dejar que te paguen una deuda actual en bolívares dentro de un mes. El bien que comprarías hoy por un millón costará a fin de mes un millón y medio.

Y ya no lo podrás comprar con tu “ahorro” o deuda, tu ingreso en Bs. duro se pulveriza frente a una inflación que podría superar el 50% mensual. Anticipar el gasto es una medida clave; pero, no suficiente.

Debes solicitar a tu patrono que adelante tu salario y beneficios cuanto sea posible y ajustar con la mayor frecuencia posible.

El contrario de preservar Bs inactivos o cobrar tarde en hiperinflación, es el dinero que puedas conseguir prestado o productos financiados. Son un regalo que cae del cielo.

Obtén toda la deuda que puedas en Bs. Ya que en breve no valdrá nada; pero sí  lo que compraste con ella.

En hiperinflación no es momento de vender tus activos fijos como apartamentos, terrenos, locales, carros. Los precios estarán por el piso. Si estas crisis suelen durar un año (no siempre), trata de espera si puedes, pues obtendrás mejor precio en el futuro. Pero si no puedes…

Si no tienes opción y necesitas vender activos para vivir, trata de vender primero aquellos que te representan costos de mantenimiento y no ingresos por actividad o alquiler.

No financies en Bs ninguna parte de la venta y trata de obtener moneda dura.

No vendas activos para quedarte con bolívares. Perderás el activo…y los bolívares.

Adelanta con esos recursos las compras indispensables para tu vida y mantén el remanente (si hay) en activos monetarios referidos a moneda dura.

El ahorro en hiperinflación no se refiere a guardar moneda devaluada e híper impactada por inflación sino a ser conservador en la forma de gastar.

Es irrelevante si se trata de una familia: rica, de estrato medio o con escasos recursos. Todos deben adaptarse a una nueva realidad.

Por el lado del ingreso, la única forma de protegerse en procesos hiperinflacionarios es generando divisas. Por inversión, por exportación, por prestación de servicios al extranjero, turismo o por remesas, que en Venezuela ya superan el 5% de la población.

La hiperinflación y la crisis nos empobrece a todos. Esperamos que en 2018 se produzca un cambio en el modelo de control e inervencionismo que la causa. Pero no hay forma de salir ilesos.

Sólo espero que estos tips les ayuden a llevar la estanflación lo mejor posible.

Consejos de @luisvicenteleon

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