La moda de las drogas auditivas se impone entre los jóvenes

La moda de las drogas auditivas se impone entre los jóvenes (+Infografía)

drogas auditivasLuis Carlos llega de la universidad. Su mamá le prepara la comida. Pero él se va directo al cuarto, apaga las luces, prende su teléfono inteligente y busca entre varios archivos: Heroína, Opio, Valium, Cocaína, Marihuana o Éxtasis. Un rato de marihuana no estaría mal para el muchacho de 24 años. No necesita inyectársela. Conecta sus audífonos, se tapa los ojos y entra en un trance sensorial. Las drogas auditivas se imponen en una sociedad tecnológica y son la moda del momento para un importante sector de jóvenes en el mundo.

“Yo hablo con él por WhatsApp y mensajes directos de Facebook y me ha comentado su descubrimiento. Hace dos años vive en Estados Unidos y, seis meses después de llegar, comenzó con esa moda de drogarse con músicas creadas para eso”, cuenta su amigo Rafael Azuaje, marabino de 28 años.

Los audios adictivos son preparados por expertos y sus seguidores aseguran que genera en el cerebro el mismo efecto que una droga, se difunden libremente por internet, gratis o por compras electrónicas. Su fama ha hecho germinar multitud de chats en las redes y preocupación en algunos especialistas.

Se trata de programas diseñados para incentivar en el cerebro ciertas sensaciones similares a las que producen las drogas, pero sin la necesidad de consumir pastillas o inyectarse, generando relajación y alucinaciones mediante unas ondas sonoras llamadas binaurales y que, básicamente, son tonos con frecuencias que no existen fuera del cerebro de quien las escucha.

Rafael asegura que su amigo Luis Carlos en Venezuela consumía marihuana con frecuencia, pero fumada. Ahora es adicto a los audífonos y sufre de síndromes de abstinencia si no escucha la droga auditiva.

  Existe toda una fiebre en países como Estados Unidos, México, Brasil, China y España

Especialistas explican que el efecto de alterar las sensaciones cerebrales mediante sonidos fue descubierto en 1839 por el físico, climatólogo y meteorólogo prusiano Heinrich Wilhelm Dove. Los tonos musicales llegan a rutas de neuronas que transmiten dopamina de una región del cerebro a otra cambiando las ondas cerebrales de una persona con ansiedad del estado beta al estado alfa, que es el estado de una mente relajada.

Actualmente se considera que existe toda una fiebre por este tipo de música en países como Estados Unidos, México, Brasil, China y España.

Luis Carlos entró en ese grupo y no ha salido. Tiene diferentes músicas, por algunas ha pagado. El precio de la venta oscila entre 6 y 8 dólares, y son ofrecidas libremente porque oficialmente no han sido consideradas una droga como tal. Para varios expertos, los pulsos binaurales no pueden producir un estado alterado de conciencia. Steven Novella, neurólogo de la universidad de Yale, aseguró que no existe ninguna investigación que confirme que funcionen más allá del efecto placebo.

Aunque muchos investigadores han manifestado su escepticismo sobre la base científica de estos programas, la psicóloga zuliana Marielbis Peña señala que se debe tener cuidado con ellas. “Obviamente no estoy de acuerdo con nada que perjudique la salud mental de los jóvenes. Hasta ahora no he tenido casos que requieran psicoterapia por estas drogas, pero tengo un colega en Estados Unidos que sí ha visto familias preocupadas por este tema y se ha empapado en el caso con preocupación”, asegura.

Esta nueva modalidad está ampliamente difundida, incluso existen ofertas desde las tiendas de aplicaciones móviles más conocidas para Android e iOS.  A los archivos se les colocan los mismos nombres que las drogas que se distribuyen en el mundo físico y pueden ser escuchados, además del teléfono, en cualquier otro reproductor musical.

Para llegar al efecto deseado los consumidores deben cumplir requisitos como taparse los ojos o vendarlos, estar relajado y de preferencia acostado y siempre escuchar a través de audífonos.

“Loquísimo, soy alguien que solo lo ha consumido marihuana y debo decir que eso está de locos… lo malo es que se quita el efecto en cuanto te quitas los auriculares… aparte que no puedes escuchar otras canciones mientras escuchas la misma así que eso es lo negativo… pero de ahí te deja una serie de pensamientos y cosas re-locas”, asegura un joven identificado como Julián en un chat sobre el tema.

Las drogas auditivas son una moda y negocio emergentes que se extienden por el mundo. Los científicos se muestran escépticos y los psicólogos preocupados, mientras tanto jóvenes como Luis Carlos experimentan trances con sus dos audífonos.

 

Maidolis Ramones Servet

Infografía Jairo José García

Noticia al Día

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