Rafael Uribe Noguera presunto asesino de Yuliana, era encantador, pero impulsivo y hasta grosero, asegura su expareja

Rafael Uribe Noguera presunto asesino de Yuliana, era encantador, pero impulsivo y hasta grosero, asegura su expareja

 Rafael Uribe Noguera era “una persona encantadora, con un sentido del humor fantástico y una pasión por la vida que inspiraba a salir corriendo a vivirla al máximo”, sin embargo, “había algo en él que no encajaba. Era como si una parte de su ser se des-sincronizara del resto”. Así define una mujer que dice haber sido su compañera sentimental al hombre que hoy está señalado por el abuso y el asesinato de Yuliana Andrea Samboní, la pequeña de siete años que apareció muerta el pasado domingo en el edificio Equus66, en Chapinero.

La descripción aparece en un texto donde “una de las mujeres que pasó por la vida de Rafael Uribe” habla sobre el tiempo que convivió con él y de las impresiones que le causó su personalidad. Ella prefiere mantenerse en el anonimato porque, asegura, no le interesa “aclamar popularidad o alimentar ningún tipo de amarillismo”. (Lea: A la cárcel Rafael Uribe Noguera por crimen de la menor Yuliana Samboní)

La mujer cuenta que, cuando lo conoció, Uribe Noguera, arquitecto de 38 años, disfrutaba de estar en contacto con la naturaleza, así como de practicar deportes. Sin embargo, ella notaba algo en su personalidad que no encajaba. “Varias veces me dejó al teléfono hablando sola; simplemente desaparecía de la conversación. Era irregular, impulsivo, complejo y hasta grosero. A veces las discusiones parecían más de un muchachito de bachillerato que de un hombre hecho y derecho”.

 Esos rasgos la llevaron a alejarse de Uribe Noguera, a quien conoció hace 5 años, según se lee en la carta. La mujer dice sentirse nerviosa e impactada por lo que ha sabido a través de las noticias. Es decir, que Uribe Noguera es el principal sospechoso del abuso sexual, la tortura y el asesinato de la pequeña. Él, por su parte, se declaró inocente cuando la Fiscalía, el martes pasado, lo señaló como autor de esos delitos.

“Por más que me duela, he seguido atentamente cada noticia, tratando de entender. Y me entero de todo lo que ha sucedido con él en los últimos años: del trago, las drogas, la rumba y las prostitutas. Sin duda, los límites se desdibujaron para él y su necesidad de saciarse resultó en esta tragedia”.

La mujer hace memoria sobre los días que pasó con él, e incluso describe el lugar donde hallaron muerta y con signos de violencia a la pequeña Yuliana, que según Medicina Legal, murió asfixiada y fue violada. “Su apartamento era pequeño, sencillo, con buen gusto e identidad, e incluso conservaba un viejo sofá que había pertenecido al despacho de su abuelo. Su casa vivía impecable, él vivía impecable y olía a colonia de bebé”. Aunque pasó buenos momentos con él, dice que habría preferido no conocerlo nunca “para no tener la imagen del lugar donde sucedió algo tan desgarrador.

 La mujer cuenta que Uribe Noguera podía hablar durante horas sobre política o temas de actualidad, que amaba a su familia e incluso le dedicaba tiempo a la meditación. Al final del texto, titulado “Fui novia de Rafael Uribe Noguera y quiero contar mi historia”, hace una serie de reflexiones, a partir del caso de Yuliana Samboní y de su propia experiencia, dirigidas a niños, jóvenes y padres de familia.

Con esa carta de quien dice ser una expareja de Uribe Noguera, se conoce más de la personalidad del hombre, hoy encarcelado, a quien señalan del crimen que tiene indignado al país desde hace una semana. Entretanto, el enfrenta un juicio que está por comenzar, mientras que sus hermanos Francisco y Catalina Uribe Noguera están a la espera de que la Fiscalía decida si les imputa cargos por alterar la escena del crimen de Yuliana Samboní.

El Espectador

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