Boxeadores tailandeses en pos de la gloria y el dinero de las MMA

Boxeadores tailandeses en pos de la gloria y el dinero de las MMA

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Foto: AFP

Dej, de familia tailandesa pobre, pisa los rings desde los siete años de edad. En sus primeros combates ganaba un par de dólares y ahora, 30 años después, campeón de MMA (artes marciales mixtas), vuelve a su país para defender la corona.

“Hace años que no combato en Tailandia”, cuenta a la AFP este menudo boxeador durante su entrenamiento en un gimnasio de Bangkok.

Hoy residente en Singapur, Dejdamrong Sor Amnuaysirichoke, más conocido como “Dej”, se prepara para defender su título de campeón peso paja de ONE Championship, principal organizador de MMA en Asia.

Antes de descubrir las artes marciales mixtas, Dej fue triple campeón de boxeo tailandés (muay thai). Como muchos otros chicos pobres, iniciados desde muy jóvenes en este arte marcial omnipresente en el país, el boxeo fue para Dej un medio para salir de la pobreza.

También son muchos los que, ya adultos, abandonan la práctica. Pero para aquellos que persisten, a menudo alcanzan la gloria y la fortuna.

Hoy, el desarrollo mundial de las MMA atrae cada vez a más boxeadores tailandeses. Esta evolución molesta a los puristas del muay thai, que miran con malos ojos este estilo de combate en una jaula y temen que termine eclipsando su deporte.

“En mi corazón, sigo siendo un boxeador de muay thai, por lo tanto estoy muy contento de boxear aquí”, afirma Dej.

Reticencias 

En unas pocas décadas MMA se ha convertido en una industria que atrae millones de dólares y en uno de los deportes que más ha progresado en el mundo, y Asia no es la excepción.

Además, las ganancias son muy superiores a las del boxeo tailandés, que oscilan entre 100 y 5.000 dólares según el nivel de la pelea.

Muchos de estos nuevos combatientes se formaron primero en muay thai, una técnica que emplea golpes de puño, de codo o rodilla, además de puntapiés.

Pero hasta ahora el circuito internacional de MMA no había conseguido llegar a Tailandia, especialmente debido a la oposición de las ligas de boxeo tailandés.

La situación está cambiando. El 27 de mayo, ONE Championship organiza en Bangkok una noche de combate en una sala con capacidad para 10.000 espectadores, una primicia en Tailandia.

Para Dej, que prefirió las MMA hace solo dos años, es un retorno a sus orígenes.

Ante un público volcado con él, defenderá el título ante el japonés Yoshitaka Naito, a su vez proveniente del shooto, un deporte de combate japonés. Este último está invicto tras 10 combates.

‘Una gran familia’ 

Nacido en una familia humilde del sur de Tailandia, Dej comenzó a practicar boxeo tailandés a pesar de la oposición de su madre. Adolescente, se mudó a Bangkok para seguir en este camino en el que hizo valer su gran talento en 300 combates.

De regreso en Bangkok, visitó a su antiguo maestro, Prawit Teryou, quien formó a muchas generaciones de púgiles, en su mayoría provenientes de medios pobres, en un ring de boxeo instalado en su jardín.

“Aquí dormíamos unos 20”, recuerda Dej señalando una pequeña habitación con colchones en el piso en la casa de Prawit. “Éramos una gran familia”.

“Evidentemente el muay thai es todavía un medio para los boxeadores de ayudar a sus familias”, explica el entrenador de espesos bigotes y con un amuleto budista en el cuello.

Hoy el éxito deportivo y financiero de Dej inspira a los más jóvenes. “Los chicos del club se interesan mucho por las MMA”, admite el entrenador.

Pero no todos se alegran ante la perspectiva de la pelea del 27 de mayo en Bangkok.

“La organización de un evento deportivo como este en el país debería ser ilegal”, declaró recientemente Sakol Wannapong, de la autoridad deportiva de Tailandia. “No es un deporte. ¡Es brutal!”.

Kamol ‘Sukie’ Sukosol Clapp, presidente para Tailandia de ONE Championship, rechaza las críticas: “En Tailandia, teníamos mucha música country. Luego pasamos al pop. Pero eso no arruinó a la música country, que continuó en paralelo. Pienso que será lo mismo con las MMA y el boxeo tailandés”, asegura.

Para el viejo maestro Prawit la mayoría de los tailandeses dejan a un lado esa disputa y solo esperan la victoria de Dej. “Es un combate muy importante. Está defendiendo su título en su país de origen y los tailandeses estarán apoyándolo”.

 

AFP

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