Entrenamiento físico policial (Ex-Polisur, Desiree Parra)

 

La capacitación y la preparación policial ante el sistema de formación continua y el debido entrenamiento, han establecido los pilares de la profesionalización y la formación en las diferentes instituciones policiales.

La capacitación para el entrenamiento físico mediante la coordinación de programas, ha sido un factor muy importante de la administración policial como herramienta clave para el cambio organizacional, con grandes impactos en el desempeño y la formación individual de los policías para con la ciudadanía, en cuanto a las estrategias orientadas a que la organización policial mantenga un mejor desempeño en la provisión de sus servicios.

Es importante destacar que desde el ojo externo, los programas de entrenamiento han sido vistos como la manera más próxima de corregir la mala conducta policial y como manera de reformar las instituciones policiales. En relación a ello, las instituciones se basan en mejorar no solo la conducta particular del policía como tal, sino también su desempeño en cuanto a las condiciones físicas que deben prevalecer en la formación policial, con la finalidad de aumentar su rendimiento y así alcanzar los objetivos que la formación demanda.

Para los oficiales Lugo, Sánchez y Oquendo. (2017), existen razones por las cuales las instituciones policiales requieren realizar mejoras continuas en la formación académica y en cuanto a los instrumentos de evaluación física aplicados, estos que de alguna manera han recibido la influencia directa o indirecta de autoridades en relación a las circunstancias especiales, y que en todos los casos, no han direccionado las evaluaciones hacia el cumplimiento del objetivo que estas deben tener, como es medir y evaluar la progresión del rendimiento y la adaptación del proceso de entrenamiento de los funcionarios policiales, en sus capacidades: condicionantes, coordinativas y flexibilidad.

Cabe destacar, que las cualidades o capacidades físicas son los componentes básicos de la condición corporal de un oficial de policía y por lo tanto, son elementos esenciales para el desarrollo motriz y deportivo. Para mejorar la condición física de un oficial, el trabajo a desarrollar se debe basar en el entrenamiento de sus diferentes capacidades y habilidades. Entendiéndose como condición física; el status, la categoría o el estado de la función cardíaca y circulatoria en relación con la capacidad de trabajo, la fuerza, la resistencia muscular y cardiovascular.

 

El problema actual de los instrumentos aplicados en los actuales programas de entrenamiento, radica en la poca diferenciación que estos dan entre los test generales o de aptitud física y los test de rendimiento específico (en este caso, de rendimiento policial). Por un lado, los test de “aptitud”, indican las condiciones básicas generales que posee un individuo para realizar cualquier actividad física elemental, tomando en cuenta; la fuerza, resistencia, flexibilidad, velocidad, así como también su composición corporal.

A razón de ello, se hace necesario evaluar en primera instancia y de manera general, la condición física elemental de los funcionarios policiales para aplicar un entrenamiento físico que tenga por objetivo capacitarlo en el desempeño de tareas policiales acordes con las exigencias del quehacer diario, apoyado en principios y objetivos fisiológicos fundamentales a través del trabajo orgánico y neuro muscular para luego realizar una evaluación de rendimiento específico.

En relación a este planteamiento, en la actualidad es prioritario incluir un programa de entrenamiento físico, bajo parámetros universalizados de evaluación, con el interés de formar oficiales de policías eficientes, dispuestos a vencer las adversidades y exigencias propias de su servicio cotidiano, ya que estas darán los resultados cuantitativos y cualitativos reales de la condición física de los oficiales, tomando en cuenta los períodos de transición o desentrenamiento que existen de curso a curso como parte de los requerimientos y objetivos enfocados en cumplir con la estricta formación policial, como desarrollo de las habilidades técnicas policiales, las cuales conducirán al oficial a realizar movimientos específicos en cada acción de forma más eficiente y con la máxima potencia e intensidad. Traduciéndose en resistencia y óptimo desempeño. Es decir, cuanto más en forma este un oficial de policía, mayor seguridad tendrá a la hora de afrontar determinadas situaciones. @desireeparraf @desiree_parra

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