Instrumentistas de la gaita, Rubén “El hueso” García y David Ríos “Rostro ” (Ramón Alí Soto P).

Rubén García: “Me gusta colaborar aportando ideas a las agrupaciones”.

De una familia muy humilde viene Rubén García, nacido el 2 de enero de 1967. Aprendió de forma empírica a tocar la percusión, muy pequeño estudió música en el Conservatorio José Luis Paz, pero por razones ajenas a su voluntad no pudo continuar. Con empeño asistía todas las tardes a la Iglesia Santa Rita donde ensayaba con el órgano que le prestara el Padre español Francisco Pablo de Paulo, cariñosamente le decían “El padre Antonio”.
“No sabía cómo empezar pero poco a poco fui creando un técnica que a lo mejor no era la adecuada pero me fue ayudando a ir creando ritmos”.
Al registrar 10 años de edad comienza Rubén José García Lizarzabal a tocar con una agrupación llamada Los Cachorritos de la gaita, agrupación de los hermanos Jorge, Gustavo y Nelson Medina, cantando y tocando tambora. Fue por un tiempo cuatrista de Los Angelitos de la gaita de Ángel López.
Es fundador de Koquimba con solo 14 años de edad, conjunto en el cual vivió muy buenos momentos. Empezó a arreglar estando en las filas de Gaiteros del Empedrao “Arreglé muchos temas que canto Nancy De Fernández, Hermilo Suárez, Dennis Daguín…”, luego tocó con La Gran Maquinaria en Caracas. Se devuelve a su Maracaibo y entra al Tren Gaitero, cinco temporadas estuvo mencionado conjunto. Después pasó a formar parte de VHG encontrándose con figuras como Douglas Soto, Luis Ángel Aguirre y ejecutantes como Freddy Ferrer “Cuchita” y Benito Vílchez.
En Iluminación gaitera fue director musical, también paso por Somos, ha trabajado con Koquimba, Las Sensacionales, Abolengo, Zuligaita, Rincón Morales. Ha producido temas para las voces de la “Beba” Deyanira Bravo Enmanuels, Luis Escaray, Carlos Méndez, Rafael “Pollo” Brito, Dervis Montiel, Carlos González, Nelson Romero, Ricardo Cepeda, Argenis Carruyo. Actualmente se encuentra trabajando con Rincón Morales y Zagalines del Padre Vílchez.
Le gusta colaborar con las agrupaciones que les ha hecho su estilo, para García Lizarzabal la gaita está evolucionando,”Es necesario innovar ” . Domina todos los instrumentos base de la gaita zuliana, además de las congas, bateria, bajo, piano y teclado. “Me gusta tocar mucho el cuatro, es un instrumento fantástico, pues con esas cuatro cuerdas he logrado musicalizar muchos temas”.
Respeta y admira el trabajo del Gran Coquivacoa, de Maragaita, Rincón Morales, en materia de salsa al Carángano de José Luis García, a Guaco. Los gaiteros más admirados por Rubén son Gustavo Aguado, Neguito Borjas, Luis Fernando Borjas, Rafael “Pollo” Brito, A la “Beba” Deyanira Bravo Enmanuels, Danelo Badell, Dervis Montiel “Han sido ejemplo de constancia en mi vida”, en materia de composición es fanático de la obra de William Atencio, de Neguito Borjas, de Renato Aguirre, Jairo Gil, Dervis Montiel y Ricardo Portillo, quienes han sido pilares fundamentales para él en cuanto a la música.
Con el pasar del tiempo se fue alimentando del trabajo de Ibrahim Alcalá Jr. Germán Ávila Jr, Amador “Chicho” Bermúdez y Jonathan Faría “Fueron mis maestros sin ellos saberlo” Lo inspiraron a seguir tocando, le dieron impulso. Después de tantos años decide tomar clases con Carlos Medrano, director de orquestas.
Viaja entre distintos géneros musicales, rock, balada, pop, pero el ritmo predilecto para él es la gaita, cuando la toca, se siente muy emotivo “Me entrego a mi folclor y a mi gente cuando estoy en una tarima, pero lo más importante es ver al público aplaudiendo”, es un colaborador de todas las agrupaciones, Rubén busca la manera de ayudar a mejorar a todos los conjuntos que pueda, apoya a niños y adolescentes que tengan talento en su estudio. Rubén García “El hueso” como su amado abuelo materno lo apodó, por lo flaco que era cuando pequeño. Es un prodigio de la instrumentación gaitera.

David Ríos: “La gaita en mi vida ha sido de mucha importancia”.

En el corazón de Maracaibo, en Las Veritas el 13 de marzo de 1977 nació David Guillermo Ríos Sánchez, hijo de Francisca Sánchez y Guillermo Ríos. Muy pequeño participó en Festivales de Canto y Declamación, en el colegio Alonso Pacheco, 9 años de edad tenía entonces, influenciado por el profesor Néstor Molero.
Aprendió de forma empírica, a tocar cada uno de los instrumentos de la gaita, el primer grupo en el que participó se originó allí en su sector Veritas, llamado Los Colegiales, sus inicios profesionales datan desde la década 90 con el grupo Guarango de Euro Partidas, singular personaje, empresario y exboxeador defensor de nuestro ritmo quien lo lleva a la escuela del Padre Vílchez, a la cual perteneció cinco años, “Aprendí mucho de Ángel Francisco Fuenmayor “Pancho” , compartí con grandes amigos”.
Formó parte de Venezuela Galopante del próspero empresario y eterno amante de la gaita Bolívar Blanchard, más tarde ingresa como fundador al conjunto Alitasía en 1998, donde contó con la ayuda y guía de uno de los mejores instrumentistas de esta tierra, Gustavo Luengo, de quien siente Ríos un enorme agradecimiento. Luego se integra a Birimbao, Quinto Criollo, Grupo Institucional del instituto universitario CUNIBE; Cunigaita, Ha estado en Gaiteros del 35, Maragaita, Estrellas del Zulia, Salmo 150, Universidad de la Gaita, entre otras agrupaciones.
Tuvo la oportunidad y el placer de aportar con su talento en los temas: Con las manos en el pecho, La gaita de otrora,con Alitasía, Familia es Familia con Salmo 150, y en Para mí, gaita ganadora del Festival de gaitas homenaje a Tito Delgado en el año 2016, presentada por UDG.
Ríos Sánchez, tiene más de 10 años dictando clases en el IMGRA Instituto Municipal de Gaitas Ricardo Aguirre, allí también funge como Coordinador de la zona sur, es instructor integral. Siente mucha satisfacción y siente que es una gran labor enseñar a niñas y niños a tocar, cantar y palpar la gaita zuliana.
David Ríos, “Rostro”, como se le conoce en el ámbito artístico es también locutor graduado en la Universidad del Zulia y relacionista público, tiene más de 27 años de trayectoria gaitera.
La gaita ha sido su compañera, su inspiración, su motivación, al tocar se olvida de dificultades, problemas o difíciles situaciones en cualquier momento de su vida pueda pasar, en ella encuentra paz.
“La gaita en mi vida ha sido de mucha importancia, ya que fue el puente para llegar a conocer a grandes personas en este ambiente y fuera del también”
El conocimiento y destreza a la hora de ejecutar su instrumento le ha sido de gran provecho puesto que gracias a ello, la gaita ha sido fuente de trabajo, nos comenta que una de las cosas más importantes en su vida, fue que gracias a la gaita conoció el amor y la misericordia de Dios, cada año con la agrupación Salmo 150 le rinde homenaje al Creador. Un gran cuatrista, sin lugar a dudas.
@ramonsotop

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