El Lago de Maracaibo, más allá del petróleo: 12 mil 958 Km2 de futuro

Lago de Maracaibo

Foto: Referencial

La actividad petrolera ha marcado el destino económico del Lago de Maracaibo. Actualmente, cuando se plantean alternativas al rentismo petrolero, su vocación productiva y su Cuenca son temas de discusión que adquieren cada vez más relevancia.

Gracias a la salinidad provocada por la profundizacion del canal de navegación, se crean las condiciones para la acumulación descontrolada de nutrientes, formando capas que no permiten la depuración natural de este cuerpo de agua, lo que se conoce como estratificación química, un fenómeno relacionado con la desoxigenación del Lago.

En este aspecto Jose Rincón, coordinador del programa de Maestría en Ingeniería Mecánica de LUZ, explicó que a partir de datos que arrojó la investigadora Susana de Bautista, en las que se demuestra que con la construcción del canal de navegación en el Lago de Maracaibo la salinidad aumentó, se comienzan a establecer escenarios de recuperación atendiendo a esta hipótesis y a la precisión de los efectos de esta salinidad en los niveles de oxígeno y en la distribución del fósforo y nitrógeno. Ambas son denominadas la columna de agua del Lago de Maracaibo.

Gran potencia

“Se habla de una estatificación química. Las aguas de concentración más salinas están abajo y las menos salinas están hacia arriba, lo que provoca una especie de barrera que no permite intercambios verticales”, explicó Rincón.

La hipótesis parece cobrar veracidad a medida que se ven los efectos, hasta el punto que desde hace años se ha hablado de cerrar el canal de navegación del Lago, para minimizar la salinidad que podría aumentar, aparte de abrir nuevos espacios con un Puerto de Aguas Profundas en otro sector.

Para poder prescindir del canal de navegación, debe trasladarse la actividad portuaria hacia otra zona del Lago, o hacia otra zona del país.

Esta propuesta ya ha sido anunciada en diversas oportunidades desde el año 2000, con los estudios de factibidad para la construcción de un puerto de aguas profundas con el nombre de Terminal “Simón Bolívar”, cuya ubicación sería en la zona del Golfo de Venezuela.

Datos reales

Estos estudios se detuvieron hasta 2007, fecha en la que el Presidente Hugo Chávez, ordenó el estudio integral de la propuesta denominada en ese momento, “Cierre del Canal de Navegación”.

Extraoficialmente se conoce la existencia de una instrucción para el estudio integral del cierre del canal de navegación, emanada por el Presidente Chávez en el cual refirió al estudio como la “alternativa Falcón”, apuntando a la ubicación del puerto de aguas profundas en esa zona del país, y no en la zona norte del Lago de Maracaibo tal y como lo señalaba la propuesta del Puerto Bolívar.

Esta instrucción tuvo como origen la emisión de un informe generado por los entonces Ministros de Energia y Petróleo, Rafael Ramirez y de Ambiente Yuvirí Ortega.

En cumplimiento de esa instrucción del Presidente Chávez, PDVSA generó un documento en el que se conceptualiza la construcción de un puerto de aguas profundas en la zona de Capatárida, estado Falcón.

Con relación a la propuesta del Puerto de Aguas profundas en el Golfo de Venezuela, el Biólogo Lenín Parra, integrante de la organización ambientalista “Hijos de la Tierra”, refiere que es “inconveniente”, ya que “la conectividad que pueda haber entre las explotaciones del carbón en el lado Colombiano, van a justificar la extracción de ese recurso vía Lago de Maracaibo. Luego, a través de ese puerto, lo sacarán a los mercados de exportación”.

El destino del Lago de Maracaibo

A la pregunta: ¿para qué recuperar el Lago de Maracaibo?, le sucede la apuesta por asegurar la utilidad de los 280 mil millones de metros cubicos que lo componen, o al menos, buena parte de ese inmenso volumen de agua.

Como afirmó Carlos Añez, investigador del Centro de Estudios Latinoamericanos y del Centro de Estudios Socioeconómicos del Petróleo y las Energias Alternativas de LUZ el destino del Lago, en un escenario post petrolero, debería ser soporte del desarrollo de la agricultura; sobre todo, en la zona suroeste del Lago de Maracaibo, de modo que sirva para ayudar a garantizar la disponibilidad de alimentos en el occidente de Venezuela.

En ese nuevo escenario Añez opina que “podemos vivir sin petróleo, pero no podemos vivir sin el Lago…La Cuenca del Lago tiene las mejores tierras de Venezuela sobre todo al sur y suroeste”.

“Si eso lo ponemos en la balanza, con el poco tiempo que le restan a los pozos de petroleo o al carbón que hay en esa misma Cuenca, nos queda entre 20 y 30 años de reservas”, agregó.

Con respecto a esto, Jorge Pedroza, Presidente del ICLAM, afirma: “si llegaramos a tener toda esa capacidad, los 280 mil millones de metros cúbicos pasan a ser agua apta,  al menos, para que los animales puedan consumir sus alimentos y poder hacer todo tipo de proteínas. Estamos hablando de dos escenarios: producción de esa proteína y lo que el Lago puede dar por sí mismo, como receptáculo, ya que tendríamos más área donde los peces puedan vivir”.

Números

En efecto, de acuerdo a cifras que aporta PDVSA, de los 300.878 mil millones de barriles certificados como reservas, solo 20.330 mil millones están localizados en la zona de Maracaibo-Falcón, lo que significa solo 6% de las reservas totales de Venezuela.

Por otra parte, los estudios realizados por el Instituto Danes de Hidraulica (DHI), relacionados con los efectos de la reducción de la cuña salina a través de la sedimentacion del canal de navegación del Lago de Maracaibo, señalan categóricamente que de llevarse acabo esta acción, serían precisamente las aguas del área suroeste del Lago, las que primero alcanzarían niveles de salinidad de apenas 0.87 PSU, lo cual las calificaría, como aguas dulces susceptibles de ser utilizadas para la agricultura.

Adicionalmente, los datos que aportó el INE (Instituto Nacional de Estadística) para el año 2008, señalan que la producción agrícola de la Cuenca del Lago de Maracaibo, cubría para ese momento 19% de la producción agrícola vegetal y 25% de la producción animal del total del país.

De acuerdo a la simulación realizadas por DHI y el ICLAM; si se pudieran alcanzar las condiciones de salinidad adecuadas reduciendo el canal de navegación a una profundidad de 5 mts, los niveles de oxígeno en el centro del Lago pasarián de 0 a 3.5 miligramos por litro.

La posibilidad de convertir el agua del Lago de Maracaibo al menos en apta para riego, podría ser una alternativa que no debe ser despreciada.

Datos científicos afirman que debería ser estudiada como una estrategia enmarcada en el actual Plan de Desarrollo Económico y Social de la Nación que establece la creación de distintos motores de desarrollo como el del Sur del Lago y el Diluvio Palmar.

 

 

 

Isabel Perozo

(Maracaibo)

No olvides compartir en >>


á