A 30 años del Caldas: “La corbeta iba derechito a la refinería de Amuay”, sostiene experto

Corbeta Caldas

Foto: Khristopher Castillo

Hoy se cumplen 30 años de la llamada crisis de la Corbeta Caldas, un conflicto político-militar que se originó por el ingreso el 9 de agosto de 1987 de una corbeta de la Armada de Colombia en aguas del Golfo de Venezuela, en donde no existe una delimitación aceptada por ambos países. Fueron nueve días de disputas entre dos naciones que en algún momento fueron una sola en el sueño de la Gran Colombia del Libertador Simón Bolívar.

El experto en geopolítica, Alvis Amaya, califica este inconveniente como el más grave incidente militar que ha sufrido Venezuela en toda su historia republicana.

“Sin duda alguna como experto en la materia puedo afirmar que el día de hoy se conmemoran 30 años del más grave conflicto militar que haya enfrentado nuestro país, ese día la corbeta ingresó por el Golfo de Venezuela, violando sus límites y su rumbo franco era hacia el complejo refinador de Amuay”, asegura.

Amaya explica que el Gobierno Nacional quiso manejar la situación bajo negociaciones, pero el hecho llegó a los medios impresos convirtiéndose en un escándalo mundial.

“Lo importante destacar es que las aspiraciones de Colombia al adentrarse a territorio venezolano siempre han sido con la intensión de obtener riquezas petroleras. Colombia en los últimos 30 años no ha hecho descubrimientos importantes de reservas de petróleo, mientras que las estructuras geológicas que están en el Golfo de Venezuela son muy similares a las del Lago de Maracaibo, es un espacio rico en gas y petróleo”, dice.

Tras lo sucedido, la respuesta de Venezuela fue activar la “Operación Leopardo” donde se movilizaron más de 48 mil soldados en menos de 48 horas a la frontera occidental, se le cortó la energía eléctrica a Maicao y se realizaron operativos en los barrios fronterizos donde fueron deportados muchos habitantes colombianos indocumentados.

Pero la respuesta de Colombia fue que su corbeta se encontraba en aguas no delimitadas. Por ello el Gobierno Venezolano le recordó que Colombia nunca fue ribereña al Golfo de Venezuela.

En Contexto

Esta crisis inicia el 9 de agosto de 1987 con el ingreso de la corbeta de la Armada de Colombia ARC Caldas (FM-52) en aguas que han estado en disputa entre ambos estados. Durante la mañana, la embarcación colombiana es detectada por la patrullera misilística de la Armada Venezolana ARV Libertad (PC-14) en coordenadas al sur del Paralelo de Castilletes (zona considerada por Venezuela como fuera de toda negociación) y con rumbo este, en dirección aproximada a la ciudad venezolana de Punto Fijo.

En esta ocasión, los comandantes de ambas embarcaciones intercambiaron comunicaciones radiales invitándose a abandonar el área, cada uno reconociéndola como dentro de su jurisdicción. Durante esta situación, la corbeta colombiana habría cambiado de curso para navegar en dirección oeste, mientras era seguida por la patrullera venezolana, hasta alcanzar coordenadas justo fuera del área de patrullaje de la Armada venezolana, donde permaneció fondeada hasta la tarde de ese mismo día.

Posteriormente, la corbeta colombiana procede a retirarse hacia el norte hasta encontrarse con el submarino de la armada colombiana ARC Tayrona (SO-29) para cumplir labores de entrenamiento previamente planificadas, no sin que antes ambos comandantes vuelvan a intercambiar mensajes radiales reafirmando su ejercicio de soberanía sobre esa zona del Golfo de Venezuela. Entretanto, la patrullera venezolana ARV Libertad se dirigió al suroeste del Archipiélago Los Monjes, siguiendo órdenes del Comando del Escuadrón de Patrulleros, en espera de apoyo de otras naves de la Armada venezolana.

En horas de la tarde, el presidente venezolano Jaime Lusinchi sostuvo en el Palacio de Miraflores varias reuniones que incluyeron a ex-presidentes de Venezuela, ministros y otros altos representantes del gobierno venezolano, así como a los líderes de los principales partidos políticos del país. Durante esas reuniones se informó la decisión del gobierno Venezolano de transmitir a Colombia un ultimátum exigiendo el retiro de la corbeta colombiana ARC Independiente. Al final del día, el gobierno venezolano había llegado a la decisión de atacar a la corbeta colombiana, lo cual ya había sido informado a los mandos militares venezolanos.

Esa misma noche, en Bogotá, el presidente colombiano Virgilio Barco se había reunido con algunas personas de su confianza y les manifestó sus intenciones de ordenar al Alto Mando Militar colombiano el fin de las operaciones navales en el Golfo de Venezuela. Y en efecto, a las 23:45, hora de Bogotá (HLC), el presidente Barco se dirigió a la nación mediante un mensaje a través de la Radio Nacional de Colombia, informando que ante las fervientes exhortaciones del Secretario General de la OEA, João Clemente Baena Soares, y el presidente de Argentina, Raúl Alfonsín, el gobierno de Colombia tomaría las medidas pertinentes para normalizar la situación creada.

Zona estratégica

Amaya como analista político asegura que Colombia nunca ha cedido en su empeño de apoderarse del Golfo aun cuando ellos tienen el doble de costas que Venezuela, con salida al Atlántico y al Pacifico. Desde su punto de vista, quieren la salida al Golfo porque los científicos Venezolanos descubrieron la enorme riqueza petrolífera que tenemos.

Sin acuerdo

En varias oportunidades los gobiernos Venezolano y Colombiano se han intentado infructuosamente negociar la delimitación de las áreas marinas y submarinas del Golfo, pero sin un acuerdo en concreto.

Amaya destaca que “Se han presentado hipótesis de arreglo, pero nunca un documento en concreto refrendado por los congresos”, manifiesta.

Amaya cree conveniente que Venezuela debe apresurarse a delimitar las zonas marítimas pues según cita, Colombia ha despojado a Venezuela de más de 600 mil kilómetros cuadrados sin accionar un solo disparo. “En el caso de Alemania perdió la mitad de su territorio pero después de pelear en dos guerras mundiales, pero hemos perdido todo este territorio sin defenderlo.

Consciente de que a la actualidad no se ha llegado a un arreglo en el diferendo con Colombia sobre la delimitación de aguas marinas y submarinas Amaya eleva una propuesta al gobierno nacional.

Propuesta a la ANC

Como analista geopolítico, Alvis Amaya eleva una propuesta a la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) recientemente instalada por el Gobierno Nacional, ejerciendo plena soberanía sobre el territorio venezolano, para que decrete suspensión de toda negociación referente a la delimitación de aguas marinas y submarinas del Golfo de Venezuela.

“Actualmente hay un nuevo roce entre por parte del gobierno colombiano que dice desconocer las decisiones que salgan de la ANC, eso es un desconocimiento al actual gobierno y es un peligro para la paz”.

Asimismo, pidió que se reconociera que desde Castillete hasta punta Espada, se presente la costa seca para Colombia y que Venezuela ejerza todo el cuerpo de agua por su importante fuente económica y geopolítica estratégica, tomando en cuenta que en dicho cuerpo de agua hace vida el complejo refinador más grande del mundo y que a través de este espacio se da la salida al más del 60% de todas las exportaciones petroleras de nuestro país.

Aseguró que Venezuela nunca ha sido una amenaza para ningún país, pero a su juicio, deben tomarse medidas preventivas ya que asegura que Colombia actualmente es la potencia militar de Suramérica poseedora de al menos siete bases militares estadounidenses lo que la convertiría en el portaaviones más grande de EE UU en este momento.

Manuel [email protected]_23g

Foto: Khristopher Castillo

Noticia al Día

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