Este valiente PNB murió haciendo lo que ninguno de los policías “duros” ha hecho: embraguetarse con un sicario de Santa Rita

Javier Enrique Parra Olivero (25), murió como un valiente

Javier Enrique Parra Olivero, de sus 25 años, cinco se los había dedicado enteramente al Cuerpo de Policía Bolivariana de Venezuela. Tenía el rango de oficial y fue uno de los escogidos para poner orden en el violento municipio Santa Rita, pueblo plagado de extorsionadores y sicarios. Ayer en la madrugada se embraguetó con un sicario y lamentablemente perdió la vida al recibir cuatro balazos.

Eran cerca de la 1:00 de la madrugada cuando Javier Parra salió con dos de sus compañeros de armas del comando del sector El Mene, donde estaba destacado desde hace seis meses. Tomaron hacia el propio pueblo de Santa Rita y en el sector San Benito se pusieron alertas al ver a un motorizado sospechoso. Cuando le dieron la voz de alto, el sujeto los ignoró y huyó a toda velocidad. Los funcionarios estrenaban una patrulla nueva, marca Hyundai, modelo Santa Fe. Tenían máquina para la persecución y así lo hicieron.

Sabían que los pistoleros en esa región se desplazan motos para cometer sicariatos y tomaron precaución. La “cacería” llegó hasta la calle principal de San Benito. Allí el raudo motorizado bajó y cogió hacia un callejón. El oficial Javier Enrique demostró su coraje y valentía al abandonar la unidad policial y perseguir a pie al sujeto.

Uno de los funcionarios de la PNB, quien compartió con Parra Olivero durante sus estudios en la PNB y parte de su carrera profesional, relató esta mañana que su amigo Javier alcanzó al delincuente, trató de someterlo pero en el forcejeó, el sujeto sacó un revólver que tenía entre sus genitales y le disparó. Sus compañeros cuando llegaron ya el desconocido se perdía del lugar y ellos se dedicaron a auxiliar a su amigo caído. Velozmente lo llevaron al Hospital General del Sur y allí falleció a eso de las 10:30 de la noche de ayer.

“Murió haciendo lo que ninguno de los policías duros ha hecho en Santa Rita…ubicar y fajarse con los motosicarios que a cada rato hacen su aparición matando hombres y mujeres”, dijeron varios funcionarios que no son precisamente de la PNB.

Javier Enrique Parra Olivero residía en la urbanización La Popular de San Francisco con su esposa y su única hija de apenas dos meses de nacida. De seguro esta pequeña al crecer, recordará a su padre como lo que fue, un héroe.

Mervin Fuenmayor/Noticia al Día

 

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