Así reseña el The New York Times la violencia en la elección de la Asamblea Nacional Constituyente en Venezuela

Las elecciones este domingo para reestructurar el gobierno de Venezuela y dar más poder al presidente Nicolás Maduro se vieron marcadas por la violencia, con uno de los candidatos para la Asamblea Nacional Constituyente asesinado en su casa, una explosión en una de las calles principales de Caracas y la muerte de más de una decena de personas en enfrentamientos entre manifestantes y las fuerzas de seguridad.

Con muy pocas personas, si acaso algunas, en los centros de votación, muchos venezolanos optaron por no votar en esta controvertida elección, tratando de digerir un severo golpe a la legitimidad de Maduro, que quiere reescribir la Constitución.

Este domingo, fiscales dijeron que estaban investigando la muerte de José Félix Pineda, un abogado de 39 años que era candidato a la Asamblea Nacional Constituyente que reformará la constitución del país. Un grupo armado irrumpió en su casa, en Ciudad Bolívar, y ahí le dispararon, de acuerdo con las autoridades.

Durante la tarde del domingo, el Observatorio Venezolano de Conflictividad Social, una ONG que monitorea las protestas en Venezuela, dijo que 13 personas habían muerto en enfrentamientos con la policía y la Guardia Nacional: cinco en el estado Mérida; cinco en Táchira; uno en Sucre, y dos en el estado Lara. Otras organizaciones y líderes opositores manejaban cifras similares, pero no fue posible corroborarlas de manera independiente.

Unas horas después del asesinato de Pineda, se registró una gran explosión en una zona de clase media en Caracas que dejó heridos a varios integrantes de las fuerzas de seguridad que patrullaban la zona. En redes sociales circuló un video que mostraba a una caravana de uniformados que se dirigían hacia el fuego.

Cerca de ahí, los vecinos aplaudieron mientras las fuerzas de seguridad les lanzaban gas lacrimógeno.

La oposición —que se han manifestado desde hace tres meses, con un saldo de más de 100 personas muertas– teme que los esfuerzos de Maduro por consolidarse en el poder puedan profundizar la crisis en el país en un conflicto civil.

Maduro ordenó una reforma a la Constitución y para ello los votantes debían elegir este domingo a los integrantes de la asamblea constituyente que reescribirán la carta magna y reestructurarán —o incluso desmantelarán— cualquier rama del gobierno que parezca desleal.

Este domingo no se preguntó a los votantes si apoyaban o no la creación de una nueva Constitución, sino que solo podían elegir a quienes la reescribirán. La lista se completó solo con personas allegadas al gobierno, asegurando así que el resultado dejaría al gobierno con pleno control de Venezuela.

“Dije que lloviera, tronara o relampagueara, el 30 de julio llegaría”, dijo el presidente al referirse al día de la elección, en un video tambaleante hecho desde su vehículo después de que votara.

Sin duda, el gobierno tomó precauciones extremas este domingo para controlar la votación: prohibió la manifestaciones en los días previos y posteriores a la elección, y prometió que recibirían fuertes represalias a quienes desobedecieran; también restringió la cobertura mediática de las elecciones, entre ellas a The New York Times, que no recibió acreditaciones para las elecciones y no pudo entrar a los centros de votación.

The New York Times

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