Buenas prácticas policiales (Ex Polisur Desiree Parra)

Ex-Polisur, Desiree Parra

Ex-Polisur, Desiree Parra

El desenvolvimiento de una institución policial se encuentra mediado por ciertos elementos cuyo estilo de aplicación y ajuste cultural determina la consecución efectiva de sus metas.

Variables como la estructura organizativa, objetivos, recursos materiales, humanos y comunidad, permiten detectar la posibilidad de definir a una institución como una organización efectiva y con prácticas policiales garantizadas.

En cuanto al estilo gerencial y cultura organizacional en instituciones policiales, denotan la preferencia de estructuras jerárquicas, con destacada importancia hacia la obediencia, seguimiento y control de las actividades desarrolladas por los funcionarios.

Además, de cierta tendencia a diagnosticar y planificar.

En el caso de los cuerpos policiales, los aspectos antes señalados no discrepan de su estructura y cultura organizativa. Sin embargo, es preciso añadir otros elementos asociados a su estructura que implican el contexto interno y externo donde la policía se desenvuelve.

En este sentido, la función policial requiere de procesos de planificación de actividades cuyos resultados se traduzcan en indicadores de gestión, que admitan comparaciones con estándares preestablecidos. Indicadores que puedan ser evaluados periódicamente y comparados con tales estándares, para así definir áreas y niveles de efectividad de la policía a la vez de señalar desviaciones sobre las cuales se deban tomar acciones preventivas o correctivas, según sea el caso.

Las buenas prácticas policiales pretenden divulgar las iniciativas y hábitos que estén sistematizados dentro de los cuerpos de policía y que respondan positivamente a la prestación del servicio a la ciudadanía.

Estas ya están definidas, y son todas esas iniciativas, acciones, métodos o procesos de trabajo que demuestran mejores resultados en el desempeño policial, logrando el aumento de la calidad del servicio y la satisfacción de los derechos humanos de las personas, logrando que se resuelva de una manera distinta un determinado problema, o utilizando de manera creativa viejas soluciones, recopilando insumos derivados de teorías netamente gerenciales y de policía que resulten aplicables a la organización policial para optimizar su trabajo, garantizar el logro de sus objetivos y evaluar los resultados.

En consecuencia, la idea general, sería construir la planificación de la institución policial hacia una buena práctica, de modo que sus objetivos sean alcanzables por medio de programas a corto, mediano y largo plazo, cuyos resultados o avances sean comunicados periódicamente para fomentar la motivación del funcionario y satisfacer su expectativa de resultados rápidos.

También, la participación de funcionarios de todos los niveles en la actividad de planificar sugiere mayor compromiso de su parte para la consecución de las metas planteadas y la pluralidad de jerarquías organizacionales no deben ser obstáculos para el desarrollo de capacidades estratégicas. Independientemente de la realidad, el funcionario de igual manera debe sentirse atendido y protegido por la institución a la cual se debe ya que esto genera de forma inmediata la aplicación de excelentes practicas policiales por parte de los uniformados. @desireeparraf @desiree_parra

Fin de la conversación

Escribe un mensaje…

No olvides compartir en >>


á