Constituyente no, cumplir artículo 299 de la Constitución, si (Néstor Rincon)

Néstor Rincon

Margarita, Samuel y José son algunos de los niños que mendigan en en los alrededores de la Avenida Bella Vista en Maracaibo. Ayer domingo en la noche vi a uno de ellos sentado en el piso de la acera en uno de los portones de salida de una conocida heladería ubicada en la avenida que conduce al hospital Castillo Plaza. Tenía su carita arrescostada al pilar del bahareque blanco muy cerca del estacionamiento improvisado sobre la acera que Adita Rafalli sé que no apoyaría. Se le veía como esperando que saliera algún cliente para pedirle alguna limosna. Eran como las 9 de la noche y justo allí, acaba de salir un poderos y nuevo Camaro Negro conducido por un señor que llevaba una gorra roja con un logo que no pude distinguir y sus dos hijos.
Varias veces me los he encontrado en las ventas de comida rápida de la zona de Bella Vista y les he brindado helados, sus preferidos, los de la tienda de comida rápida de la M. Como ellos muchas personas pasan hambre, a veces llegan a su casa sin nada en el estómago. Han perdido sus empleos, las empresas donde trabajaban han cerrado o disminuyeron la nómina. No hay ventas, la producción cae; la economía en general se paraliza, tiene el pulso en su nivel más bajo. Esta gravemente enferma, va para cuidados intensivos. En medio de esta crisis al señor Maduro no se le ocurre otra mejor idea que solicitar una elección nada más ni menos que de una Asamblea Constituyente que no tiene por objeto ni generar alimentos, empleos ni mejorar la producción, sino todo lo contrario, una gran cantidad de tiempo perdido en discusiones semánticas, ideológicas, políticas y jurídicas para la creación de un nuevo sistema de gobierno, por favor Sr. Maduro, no se conduele. La gente que pasa hambre no está para seguir su juego. Debe convocar cuanto antes los Consejos de Planificación con todos los sectores del país para iniciar la recuperación económica del país de verdad de manera amplia y olvidarse del modelo de controles de la economía que ha fracasado estrepitosamente.
El argumento más fuerte de esta mala idea es, que el señor Maduro quiere forzar una mesa de diálogo y sentarse con Julio Borges. No hace falta hacer más daño al país para eso. Ni Julio ni ningún otro dirigente se sentara sin que estén presentes los representantes de la sociedad civil, ellos saben que correrían un grave riesgo de ser atropellados por la marabunta brava cuando salte la barrera cuando los oficiales se pongan a mirar para otro lado.
Venezuela necesita salir de esta crisis con un Plan Estratégico de amplia consulta para desarrollar el país y eso solo es posible, si los ciudadanos nos dejamos de pendejadas y exigimos que alcaldes, gobernadores y el presidente de la Republica, y sus partidos políticos dejen de pensar en los dólares de PDVSA y convoquen los representantes de la sociedad civil organizada para iniciar de inmediato la preparación de los planes, colocando como objetivo principal y prioritario atender las necesidades de alimentos de los más pobres.
Es increíble que solo la Conferencia Episcopal Venezolana tenga la lucidez suficiente para haber dicho desde hace varios años atrás, que el problema de Venezuela era que ni el gobierno ni la oposición tenían planes de desarrollo en cuya elaboración hubieren participado los ciudadanos, que son los únicos que garantizan la transparencia en la administración de los recursos públicos, porque los directivos de los partidos políticos del estatus tampoco responden a esta exigencia, ningún directivo, siquiera se ha dado por aludido y la respuestas a propuestas concretas que pide la gente es, el discurso de descalificación personal de unos contra otros diseñado para entretener al público de galería, como si no tuvieran más nada que aportar a las soluciones de los problemas de los venezolanos.
El argumento de crear el Estado Comunal, es un engaño más. Las Comunas que funcionan muy bien en Colombia, comparten con las alcaldías la facultad en materia de Planificación, ejecución y control de la gestión pública en su ámbito geográfico. Aquí las crearon para asignarles unos recursos directamente desde la presidencia de la Republica, las partidizaron y corrompieron criminalmente. Muchos de esos recursos fueron a parar a los bolsillos de unos pocos y no se usaron para resolver los problemas comunitarios, destruyendo la imagen de una institución que bien organizada y despolitizada sería la más importante organización social para la formación de planes locales de desarrollo y punta de lanza en la solución de miles de problemas comunitarios en el país, que mejorarían increíblemente la calidad de vida de los barrios de Venezuela. Las comunas como organizaciones sociales no partidistas son la mejor instancia para crear capital social, inclusión, solidaridad, que son las claves para una mejor gobernabilidad. Eso está demostrado en cientos de ciudades del mundo, Medellín es un buen ejemplo.
Debemos rechazar de manera firme cualquier idea de convocar una Asamblea Constituyente y en cambio exigir que se cumpla el artículo 299 de la Constitución de la Republica, que insólitamente nadie menciona a pesar de prescribir el Sistema Socioeconómico de la Republica, el régimen socioeconómico y las funciones del estado en la economía. No es casual que en 18 años de vigencia de la Constitución no haya sido objeto de ningún Foro ni discusión política. Se esconde el artículo que los constituyentes trabajaron para darle al país un claro y moderno sistema para su desarrollo, donde los actores son el estado y la iniciativa privada, y el método, obligados a trabajar en conjunto en planes estratégicos.
Debemos exigir se cumpla el artículo 299 de la constitución porque solo así podremos crear las condiciones para activar los Consejos de Planificación que hoy ni los convocan, y crear los planes locales, regionales y nacionales, coordinar su ejecución entre las autoridades y las organizaciones sociales. No más improvisación.
La solución a la grave crisis de Venezuela pasa por la aplicación de esta norma excepcional que contempla el método de Planificación Estratégica que nos permitiría crear las condiciones para generar inversiones de corto, mediano y largo plazo. Existen decenas de obras públicas abandonadas que podrían ser negociadas activadas en corto tiempo, a traces de acuerdos con organismos internacionales y culminarlas, que generarían miles de puestos de trabajo. Nadie vendrá a poner un solo dólar si no hay planes que garanticen la continuidad y sostenibilidad de esos proyectos.
No perdamos la oportunidad que la crisis nos está ofreciendo para iniciar el primer plan de desarrollo del país concertado entre el sector público y representantes de los sectores privados, encabezados por las universidades, empresarios y sindicatos, gremios profesionales y de empleados; los planes regionales y municipales, todos con la participación de ciudadanos a través de sus representantes en los órganos de la sociedad civil, ese es el camino seguro para volver a generar grandes negocios y fortunas en Venezuela para invertir aquí y generar valor agregado nacional y calidad de vida. Lo contrario es vivir en Venezuela con pésimos servicios públicos, mala calidad de vida y los recursos venezolanos financiando el desarrollo de otros países y eso si es antipatriótico. Vamos a demostrar inteligencia.
Si usted no quiere la Constituyente y si la implantación de Planes Estratégicos para el desarrollo de Maracaibo, el Zulia y Venezuela, comparta este documento con sus tus contactos, llámelos y hable con ellos sobre esta propuesta. Si se animan a incorporarse a esta causa, llamen a nuestra fundación o escriban a propuestapais.org. o suscríbanse a nuestra pagina www.propuestapais.org
Fundación Propuesta País
Néstor Rincon
Presidente

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