El mayor fabricante del mundo acelera la sustitución de humanos por robots

Hon Hai Precision Industry, el mayor ensamblador y fabricante del mundo con sede en Taiwan y fábricas distribuidas por todo el mundo, pero principalmente en China, ha detallado sus planes para una tercera fase de automatización.

Este paso sería llevado a cabo de forma paulatina según la compañía, más conocida como Foxconn, incorpora sus nuevos robots a las líneas de montaje en sus instalaciones de forma que solo una pequeña fracción del número total de empleados humanos permanezca a las riendas en roles de verificación, logística e inspección.

Hon Hai emplea a más de 1.300.000 empleados en sus dos docenas de fábricas, con varias instalaciones superando los 200.000 empleados. Entre sus clientes se encuentran Apple, Sony, Samsung, Microsoft, Amazon o Huawei entre decenas de otros gigantes tecnológicos.

“El objetivo de la compañía es crear fábricas donde los humanos solo realicen labores de inspección y gestión general”

El plan, similar al de muchas compañías del sector industrial, se compone de tres fases. La primera consiste en instalar sus robots llamados Foxbots, brazos automatizados capaces de llevar a cabo rutinas con cabezales intercambiables, en posiciones donde es peligroso trabajar para un humano por motivos de seguridad y salud como manejando componentes químicos o con soldaduras de precisión.

Estos brazos no son nada nuevo, y llevan siendo parte de la industria décadas. Lo que la compañía fundada por Terry Gou aporta como novedad es la escala de creación de los mismos, con hasta 10.000 creados cada año, unos 30 cada día. Según Dai Jia-peng, directivo miembro del comité de automatización de la compañía, Hon Hai ha producido e instalado más de 40.000 de estos brazos.

El segundo paso consiste en mejorar la línea de producción para aumentar la eficiencia de trabajo de estos brazos. Reducir el tiempo que están en espera de iniciar una nueva tarea o aumentar la diversidad de operaciones que pueden realizar. Los dos primeros pasos ya están siendo implementados desde hace años por la compañía, dando pie al tercero que la compañía empieza a crear ahora con instalaciones “sin luces”, un término con el que la industria se refiere a fábricas que no necesitan potentes sistemas de iluminación constante para que los humanos puedan realizar su trabajo.

A pesar de las mejoras obvias de instalaciones con mayor automatización, Hon Hai no ha ofrecido cifras de cómo afectarán la continua instalación de Foxbots a las cifras de empleados totales. En su planta de Kunshan, cerca de Shanghái, la compañía ha reducido durante el último año la cifra de empleados de 110.000 a 50.000, una reducción considerable.

Más robots no significa menos humanos necesariamente

Esta medida es síntoma de lo que vendrá, pero gracias a su tamaño y las medidas de expansión y creación de más fábricas, la compañía puede continuar creciendo en número de empleados de forma neta a pesar de que algunas fábricas sufran despidos. Por otra parte, los humanos actuales pueden ser entrenados para tomar otros roles dentro de las compañías.

El propio Dai Jia-peng declaraba que los humanos tienen “más flexibilidad para cambiar rápidamente de una tarea a otra”. Una realidad que tardará mucho tiempo en cambiar, pues estos brazos robóticos siguen siendo muy básicos en cuanto a funcionamiento. Lo que los humanos aportan en flexibilidad y capacidad de adaptación, las máquinas hacen lo propio en precisión y ritmo, una complicada balanza que lleva indicando el futuro de las grandes empresas industriales desde hace décadas.

“Los humanos de momento se han demostrado insustituibles en muchas tareas por la flexibilidad y capacidad de adaptación”

lavanguardia.com

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