Maracaibo y su transporte: del arreo de mulas al Metro

tranvia-grande

El transporte en mulas costaba una locha

Un vagón abierto a los lados, pero techado, con cuatro bancas destinadas a igual número de pasajeros, desplazándose por rieles fijados sobre la arena y halado por una mula, constituyó el primer servicio de transporte de Maracaibo.

Corría el año de 1884, el 5 de octubre específicamente, y la pujante ciudad de Maracaibo ya había crecido tanto en habitantes y extensión que ameritó un servicio de transporte para poder trasladar a los que vivían en sitios apartados hacia el Centro y viceversa.

De acuerdo con el historiador Orlando Arrieta en su libro Para la Historia de Maracaibo, la primera línea de “tranvías de mulas” cubría 3.050 metros de ruta, contaba con dos carros y 18 bestias de tiro.

“No se permitía fumar a los hombres, pero sí a las mujeres. Cada tranvía contaba con un conductor que manejaba (a la mula) y un colector que se encargaba de cobrar el valor del pasaje que tenía un costo de medio real (Bs.1/4 o 50 céntimos)”, resaltó Arrieta, médico, escritor e historiador  marabino.

En los documentos históricos figura también que esa compañía llamada “Tranvías de Maracaibo” cubría la ruta desde Los Haticos hasta El Empedrao.

“El promotor de esa empresa fue el Sr. Manuel María Echezuría, quien tenía una compañía de carácter nacional ‘Empresa El Cojo’, llamada así por el hecho de faltarle una pierna”, explicó Arrieta.

La prosperidad de la empresa llevó a consolidar otras rutas: Los Haticos-El Milagro, Tranvía Central (Las Delicias), Tranvía de Vapor Bella Vista y, finalmente, el tranvía de Las Veritas.

tranvia (1)

En 1916 comenzaron a funcionar los tranvías movidos por baterías y en 1918 llegó el tranvía electrónico

“En 1916 comenzaron a funcionar los tranvías movidos por baterías, el problema era que salpicaban con aceite a los pasajeros, especialmente las faldas de las damas. En 1918 el empresario Lucas Rincón cambió la locomotora a motor por el tranvía electrónico”, señaló el historiador y abogado Julio Portillo, quien se ha desempeñado como miembro de la Academia de Historia del estado Zulia y en cuyo libro de autoría El Glorioso Ayer se recoge en gráficas la historia del transporte marabino.

En realidad el tranvía de Las Veritas, el último en fundarse, duró muy poco tiempo. Para prestar un mejor servicio y competir con los automóviles, se adoptaron motores eléctricos a los tranvías,  se rebajó el valor del pasaje a una locha (12,50 céntimos) y se prolongó su extensión. Pero ningún esfuerzo pudo evitar las grandes pérdidas económicas que ya producía el servicio, lo que obligó a eliminarlo totalmente.

“Recuerdo perfectamente que mi abuelo compró  la estación terminal del Tranvía de Las Delicias, donde todavía existían varios tranvías eléctricos y sus asientos fueron a servir como escaño o poltrona de jardín en el huerto de nuestras casas de habitación”, rememoró Arrieta en su texto histórico.

El primer carro llegó a Maracaibo en 1912. Un Ford de tres pedales, cuyo propietario fue Miguel Ángel Quintero. Se dice que el “perolito” hacía tanto ruido que las detonaciones del motor parecían tiros de revólver, sin contar con las nubes de humo que dejaba a su paso. El primer mecánico maracaibero fue Hermócrates Martheyn, apodado “El Judío”, el mismo que se montó escondido en el hidroavión que visitó a Maracaibo en 1923.

“Para 1914, Rafael Pérez Conde utilizó la modalidad de los llamados ‘autos de plaza’, especies de taxis que se estacionaban en la Plaza Baralt frente a la esquina de Mac Gregor, en el corazón de Maracaibo, y ofrecían ‘carreritas’”, reseña Ernesto García Mac Gregor, médico e historiador zuliano.

buses

Terminal antiguo de los buses de Maracaibo, en la avenida Libertador

Ya para 1920, la estridente corneta de pera anunciaba la llegada del autobús, con el colector en la entrada posterior para impedir la subida de pasajeros mientras los de adentro no hubieren bajado por la puerta delantera. Tenían capacidad para 36 pasajeros incluyendo los del asiento alargado en la parte posterior llamado “cocina”, pero en ocasiones llevaban hasta 60 personas lo que determinaba que bajarse del bus era una verdadera proeza.

Mac Gregor recuerda que estos buses tenían el terminal en la antigua avenida Libertador muy cerca del Mercado Principal (actual Centro de Artes de Maracaibo Lía Bermúdez). El bus salía rumbo al edificio de la Aduana situado al frente, transitaba por El Malecón, y como no había comunicación directa con la avenida Guayaquil (futura avenida El Milagro) transitaba por la calle Aurora para bajar por la calle Bolívar y llegar al relleno de La Ciega donde abordaba la avenida Guayaquil (hoy El Milagro) cerca del parque Sucre, hasta llegar al Hospital Central

“Posteriormente, el bus cruzaba el puente Mac Gregor y entraba en El Empedrado para seguir el mismo recorrido del tranvía, haciendo parada en las Cuatro Esquinas. Allí los pasajeros podían apreciar la iglesia de Santa Lucía con las conocidas escalinatas. La vía cruzaba por el tapón forzoso de la Gran Cruzada para recorrer la calle Nueva Venecia y pasar por el cine del Lago, la pulpería La Lucha y la calle Belén, hasta por fin llegar a La Calzada, no sin antes pasar por el frente de la cervecería Zulia y La Paulina, que era una molienda de maíz y arroz de los años 1920 en donde hubo un aserradero y una de las primeras canchas de tenis. En La Calzada comenzaba el camino El Milagro que llegaba hasta Cotorrera donde terminaba la vía”, precisó el historiador.

carrito

Actualmente, Maracaibo es reconocida por su gran variedad de modalidades de transporte: autobuses, microbuses y ‘carritos por puesto’

Los buses han sobrevivido a décadas y décadas de servicio. Se le  han sumado otros sistemas. Actualmente, Maracaibo es reconocida por su gran variedad de modalidades de transporte: autobuses, microbuses y ‘carritos por puesto’, estos últimos representan una modalidad en desuso en casi todo el país, pero que persevera en Maracaibo dada su alta demanda. Son vehículos para seis pasajeros (incluyendo al chofer) y con dos tarifas: una corta y una larga dependiendo del trayecto a ser recorrido por cada pasajero.

Desde noviembre de 2006, los pasajeros de la tierra del sol amada, cuentan el Metro de Maracaibo, un ferrocarril concebido para satisfacer la necesidad de un sistema de transporte público masivo.

El costo de los boletos es de cuatro bolívares para el público en general y de Bs. 1,2 para estudiantes. Su diseño y construcción integran las modalidades superficial, aéreo (viaducto) y subterráneo.

La Línea 1 inicia su recorrido desde el suroeste de la ciudad en la zona llamada Altos de La Vanega, con una estación en la avenida Don Manuel Belloso, llegando hasta el centro de Maracaibo en la avenida Libertador. El proyecto actual contempla la proyección de esta línea hacia el norte, donde el Metro atravesaría el centro financiero (avenida 5 de Julio). La Estación 5 de Julio servirá de transbordo para quienes tomen la Línea 2, que llegará hasta la Curva de Molina al oeste de la ciudad y tendría dos estaciones adyacentes a  la Universidad del Zulia.

metro

Desde 2006, los pasajeros de la tierra del sol amada cuentan con el Metro de Maracaiboel centro financiero (avenida 5 de Julio). La Estación 5 de Julio servirá de transbordo para quienes tomen la Línea 2, que llegará hasta la Curva de Molina al oeste de la ciudad y tendría dos estaciones adyacentes a la Universidad del Zulia.

El Metro de Maracaibo, sin embargo, se encuentra desarrollando un plan que contempla la extensión de lo que será la Línea 2 y la creación de otras dos líneas más. Una vez finalizado, se aspira a que el sistema movilice un promedio de 200.000 pasajeros diarios en cada una de sus líneas.

Desde aquel 5 de octubre de 1884, cuando arrancó la primera mula tranvía los marabinos no han dejado de transportarse. La ciudad crece en habitantes y extensión y la modernización del sistema lo acompaña en una búsqueda por lidiar con el sol ardiente del mediodía y las colas de la segunda capital con más tránsito de Venezuela. Ya no son 18 mulas, se trata de casi dos decenas de rutas en sus diversas modalidades de transporte. Ya tampoco es una locha y la lucha por la inseguridad, el corte de rutas, el cobro por encima del precio retratan la realidad entre pasajeros y conductores, pero de una forma, otra u otra Maracaibo se siguen transportando.

Maidolis Ramones Servet

Fotos: Archivos históricos de Maracaibo / Secretaría de Cultura del Zulia/ Noticia al Día

Noticia al Día

No olvides compartir en >>


á