¿Por qué hay tanta gente adicta al Candy Crush?

CC 400x222 ¿Por qué hay tanta gente adicta al Candy Crush?Candy Crush se ha convertido en el motivo de distracción para muchos, otros tantos tienen dificultades para dormirse y hasta hay quienes se olvidan de sus obligaciones diarias, como comer regularmente o ir al baño. Son los casos más extremos, y todos tienen algo en común: la adicción a ese juego que consiste en mover caramelos dentro de una caja, para conseguir unirlos en un número limitado de movimientos y así pasar de nivel. 

¿Qué atractivo tiene ese pasatiempo que fanatiza a tantos usuarios? “Los juegos que suelen asociarse a conductas adictivas son aquellos en los que predominan las recompensas a corto plazo” explicó a INFOnews Pablo López psicólogo de la Clínica de Ansiedad y Estrés del Instituto de Neurología Cognitiva (Ineco).

“Las personas que tienen cierta disfunción en la toma de decisiones tienden a elegir siempre cuestiones que presentan consecuencias gratificantes a corto plazo, subestimando los costos a mediano plazo. Así asumen riesgos innecesarios por la necesidad de estar recibiendo sistemáticamente algún premio de manera inmediata”, amplió el psicólogo. Así, pareciera ser que la adicción al juego no sólo tiene que ver con el contenido –diseñado para atrapar- sino con quien se dispone a pasar su tiempo frente a una pantalla.

Se estima que hay 44 millones de jugadores y se juega 600 millones de veces al día. Aún aquellos que nunca compitieron conocen su existencia, porque miles y miles de usuarios de Facebook envían solicitudes de vida y movimientos extras. El impulso por pasar de nivel, que a medida que se avanza se vuelve un desafío más complicado, hace que antes de abandonar el pasatiempo el jugador se enganche más y más.

Pero el fanatismo tiene su costo: “Muchas personas abandonan progresivamente actividades que antes solían hacer y que les resultaban gratificantes. Algunos individuos postergan horas de sueño, lo que afecta el estado de ánimo y aumenta la irritabilidad y la ansiedad. Uno de los grandes costos de las conductas adictivas es la pérdida progresiva de la capacidad de elegir. Todas estas conductas se van manifestando en las personas que no pueden dejar de jugar”, alertó el especialista de la Clínica de Ansiedad y Estrés

Ahora bien, ¿Cómo determinar si realmente es una adicción? Uno de los parámetros a observar es la cantidad de tiempo que se dedica a jugar. Según los especialistas, pasar muchas horas frente a la computadora o con el smartphone puede impactar negativamente tanto en las relaciones interpersonales como laborales o en el estudio.

Entonces, ¿la solución es no jugar más? “Una opción es abandonar la actividad y reemplazarla por otras más saludables. Cuando hablamos de problemas vinculados con la impulsividad, como las conductas adictivas, la persona tiene mayor margen de acción antes de ejecutar la conducta y es por eso que en algunos casos se evita que la persona se encuentre en situaciones que predisponen al juego”, explicó el licenciado López.

Pero no todas son pálidas. Una investigación de la Universidad de Iowa, Estados Unidos reveló que la mitad de las personas mayores de 50 años examinadas –que juegan con frecuencia- fueron capaces de mejorar una serie de capacidades cognitivas, logrando mejorar su velocidad de procesamiento mental.

Pero como el Candy Crush pareciera ser, antes que un simple pasatiempo, un juego que puede generar adicción, para López lo recomendable es “ser cuidadosos en los casos en que notamos que los juegos van absorbiendo un espacio creciente de nuestras vidas y nos alejan de actividades que solíamos disfrutar por no poder dejar de jugar”.

Infonews

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