Sin categoría

Henry Blanco es un prodigio entre los catchers cuarentones

henrry Henry Blanco es un prodigio entre los catchers cuarentones

Foto: Agencias

Es una proeza el solo hecho de ser receptor en las grandes ligas a los 40 años de edad. Y Henry Blanco es una de esas aves difíciles de ver en el beisbol.

Blanco festejó su cuadragésimo cumpleaños el 29 de agosto. Era entonces, y sigue siéndolo, el segundo catcher de los Cascabeles, guardaespaldas del también venezolano Miguel Montero.

Tan sólo es posible encontrar 40 jugadores en el archivo de Baseball Reference que hayan disputado al menos un encuentro detrás del plato a la edad de este caraqueño criado en Guarenas.

Blanco es un portento de longevidad, porque su lugar en las mayores se asienta sobre su sorprendente capacidad física, no sólo en la inteligencia que puede demostrar al llamar los pitcheos.

El careta, que se alista para tomar parte de su temporada número 14 en la gran carpa, tiene 43 por ciento de éxito frente a los corredores que le salen al robo. Entre todos los peloteros activos, únicamente le superan Iván Rodríguez, con 46 por ciento, y Yadier Molina, con 44.

Pero su éxito no se basa sobre lo hecho en un pasado lejano.

Conforme sigue soplando velitas, Blanco ha logrado cifras mejores. En 2010 puso out a la mitad de los estafadores que intentaron escamotearle una base. En 2011 lo hizo en 46 por ciento de las ocasiones.

Sus compañeros le apodan “Hank White” y se burlan amistosamente de su veteranía, asegurando que ya tiene medio siglo de existencia, pero que supuestamente falsea su edad.

No hace falta tanto para inscribir su nombre en el libro de records.

Blanco dio una muestra de eso en septiembre. Su primer cuadrangular como catcher cuarentón le puso en una minúscula lista de 13 jugadores de esa posición que han sonado jonrones después de llegar a las cuatro décadas de vida.

Y a finales de zafra se convirtió en el noveno receptor con al menos un triple en las mayores con tantas primaveras encima.

Este antiguo antesalista tiene una cita con la historia conforme siga sumando extrabases.

Si saca tres pelotas, llegará a cinco bambinazos después de los 40, igualando al inmortal Gaby Hartnett en tan curiosa estadística. Si saca cuatro, alcanzará a Rick Dempsey y Bob Boone, quienes dieron seis.

Sólo Walker Cooper, con 12, y el incombustible Carlton Fisk, con 72, quedarían por arriba de él.

Blanco no es un especialista del bateo, por lo que es imposible predecir si logrará tal cosecha. Los últimos precedentes, sin embargo, permiten ser optimistas: en la pasada campaña tuvo .540 de slugging y .870 de OPS, los promedios más elevados de su carrera, y sacudió un vuelacercas por cada 8,3 turnos, una media superior a la del mismísimo Albert Pujols.

El criollo admitió hace seis meses que cada vez le resulta más difícil jugar. La preparación física que requiere su posición y la exigencia de hincarse durante dos o tres horas por partido, dijo, le agotan más ahora que cuando era un veterano “treintón”.

No hay una fuente de la juventud para abrevar en la gran carpa. Por eso, cada tablazo de Blanco le acercará al libro de records.

EN

 

facebook Henry Blanco es un prodigio entre los catchers cuarentones0twitter Henry Blanco es un prodigio entre los catchers cuarentones7google Henry Blanco es un prodigio entre los catchers cuarentones0pinterest Henry Blanco es un prodigio entre los catchers cuarentones0linkedin Henry Blanco es un prodigio entre los catchers cuarentones0stumbleupon Henry Blanco es un prodigio entre los catchers cuarentones0print Henry Blanco es un prodigio entre los catchers cuarentonesemail Henry Blanco es un prodigio entre los catchers cuarentones