Sin categoría

Fernando Chumaceiro en 5 momentos zulianos (Ramón Alberto Escalante)

big ramon escalante organismos internacionales nunca sancionaran a eeuu Fernando Chumaceiro en 5 momentos zulianos (Ramón Alberto Escalante)

Ramón Alberto Escalante

En febrero de 1974, a pocos días del cambio de gobierno, CORPOZULIA obtuvo las concesiones sobre el reservorio carbonífero del Guasare. El organismo que había debutado en grande construyendo obras civiles emblemáticas y una sociedad financiera, capitalizó su buena imagen presionando para que el Presidente Rafael Caldera le entregara el derecho de explotación sobre el gigantesco yacimiento carbonífero de la Guajira Venezolana.

Esa concesión marcaría años después el inicio de la explotación carbonífera de Guasare, con la industria que ha generado millares de empleos directos e indirectos en la subregión Guajira. Inicialmente se concibió tal explotación en el marco de un macroproyecto siderúrgico y termoeléctrico, lamentablemente no desarrollado. Pero de todas formas, el Zulia recibió y manejó “su” carbón y “sus” ingresos.

Fernando Chumaceiro era el presidente de Corpozulia para entonces y lo siguió siendo en los próximos dos períodos constitucionales, porque en un raro caso de continuidad administrativa, el presidente Pérez lo mantuvo a cargo. Otro presidente adeco, Jaime Lusinchi, estaba dispuesto a ratificarlo, pero quitándole la concesión carbonífera, y él prefirió salir del ente antes que presenciar su desmembramiento.

Dentro de los sueños irrealizables del Zulia en el siglo XX estuvo el Programa Sidero-termoeléctrico que esbozó Corpozulia. Reputados economistas dijeron que era faraónico, pero el paso del tiempo parece reivindicar su conveniencia. Una siderúrgica zuliana llenaría ahora el vacío funcional de SIDOR y de haberse desarrollado la Planta de Generación Termoeléctrica, nunca hubiésemos tenido estos apagones eléctricos.

Las inversiones que hizo Corpozulia en la Guajira para esos años significaron el primer esfuerzo del Poder Nacional para dignificar esa emblemática subregión. El Puente sobre el Río Limón marcó la integración de ese territorio al resto de Venezuela. El Parador Turístico en Sinamaica, los Campamentos Operativos en Socuy, Guasare y Castilletes, generaron miles de empleos estables y constituyeron el afianzamiento de la soberanía nacional en puntos estratégicos de nuestra frontera.

En 1993 ya Chumaceiro era Alcalde de Maracaibo y la sobrevenida candidatura presidencial de Oswaldo Alvarez obligó a buscar un abanderado para la Gobernación del Zulia. El tenía asegurada la elección por su magnífica ubicación en las encuestas, pero en un gesto casi increíble declinó la postulación y prefirió culminar su segundo período municipal. ¿Por qué declinó? Porque sólo tenía seis meses reelecto como Alcalde y consideró que tenía un deber específico con su electorado. Se quedó para concretar el financiamiento del Banco Mundial para los corredores viales, el desarrollo de la Policía Municipal y el catastro de la ciudad, porque justo es reconocerlo al trasluz del tiempo: Chumaceiro organizó y consiguió recursos para la suya y las venideras gestiones municipales.

La declinación de Chumaceiro a la Gobernación generalmente se alude como un error político, pero sus razones siempre fueron válidas en el plano ético de un hombre que nunca fue militante partidista, más bien una combinación de intelectual, empresario y visionario.

El otro momento importante fue a principios de esta década cuando desde la Fundación Cultural del Banco Occidental de Descuento se constituyó en mecenas del Diccionario Histórico-Biográfico del Zulia, un proyecto monumental de los historiadores Luis Guillermo Hernández y Jesús Angel Parra. Se trataba de publicar una sucinta “Enciclopedia Británica” del Zulia, donde cupieran las reseñas de todas las manifestaciones literarias, artísticas, empresariales, sociales y deportivas de la Región en cinco siglos.

El proyecto se publicó tal cual se había planteado, constituyéndose de inmediato en la guía por excelencia para propios y extraños sobre la herencia cultural y humana del estado. El “who is who” que saca de apuros a estudiantes, profesores, comunicadores y escritores, cada vez que necesitan precisar los detalles de cualquier biografía o episodio concreto de la Región.

Que el Diccionario haya salido sin sesgos, representando la pluralidad del pensamiento político y social del Zulia, sin menoscabar las trayectorias de tantos grupos humanos, familias, empresas y entes culturales, habla bien de la integridad intelectual de los autores y de quienes patrocinaron su publicación. Una apuesta por la unidad regional, que ha sido la grave falla de nuestra idiosincracia, de una a otra generación.

(*) Abogado y Politólogo [email protected]

facebook Fernando Chumaceiro en 5 momentos zulianos (Ramón Alberto Escalante)0twitter Fernando Chumaceiro en 5 momentos zulianos (Ramón Alberto Escalante)4google Fernando Chumaceiro en 5 momentos zulianos (Ramón Alberto Escalante)0pinterest Fernando Chumaceiro en 5 momentos zulianos (Ramón Alberto Escalante)0linkedin Fernando Chumaceiro en 5 momentos zulianos (Ramón Alberto Escalante)0stumbleupon Fernando Chumaceiro en 5 momentos zulianos (Ramón Alberto Escalante)0print Fernando Chumaceiro en 5 momentos zulianos (Ramón Alberto Escalante)email Fernando Chumaceiro en 5 momentos zulianos (Ramón Alberto Escalante)