El “Luis Aparicio El Grande” de la capital del estado Zulia fue testigo por séptima de la entrega del premio “Luis Aparicio”.
El estadio que honra la memoria de Luis Aparicio Ortega es escenario del premio que honra a su hijo, único venezolano en el Salón de la Fama de Cooperstown, y que por primera vez, en la historia del premio, es obtenido por un coterráneo de ambos, el zuliano Carlos González.
Un estadio a reventar vitoreó a los homenajeados en la antesala del Clásico de La Chinita, que esta temporada protagonizaron Navegantes del Magallanes y Águilas del Zulia. Carlos González, Manuel González y Don Luis Aparicio entraron al terreno en un carro descapotado que los condujo hasta el montículo, ante la ovación de los asistentes.
Tras cumplir un compromiso televisivo en propio terreno del “Luis Aparicio El Grande”, todos los involucrados en el premio Luis Aparicio se trasladaron hasta home plate donde se realizaron los actos de imposición del premio.
Al memento que Carlos González recibió de manos de Luis apareció Montiel este se dirigió a los presentantes en el estadio: Definitivamente este es un día muy especial para mí, para mi familia y para todos los fanáticos de Águilas del Zulia. Me siento muy orgulloso por ser el primer zuliano que recibe este premio, un pelotero que se formó aquí, en las pequeñas ligas. Este es un premio para mí y para todos ustedes.”
El también ganador del Guante de Oro y el Bate de Plata 2010, obtuvo 47 votos al primer lugar, de los 100 posibles, 30 al segundo y 23 al tercero, para un total de 471 puntos; Miguel Cabrera llegó segundo en la votación con 35 sufragios para el primer puesto, 35 más para el segundo, 28 para el tercero y 2 para el cuarto totalizando 438 puntos. El tercer lugar fue para Félix Hernández con 379 puntos.
LAS MENCIONES HONORIFICAS
El primer árbitro venezolano en grandes ligas recibió la estatuilla de manos de Luis Aparicio Montiel y arbitro criollo Francisco Ramirez: “Siempre ha sido, y siempre lo será, mi día de gran satisfacción el día que nació mi hija; pero entre el día que fui llamado a grandes ligas y este, se a producido un empate” dijo el nacido en Caracas, que a los tres años fue llevado al estado Carabobo.
Manuel González, Apasionado del beisbol desde muy pequeño, fue llevado a los 16 años, de la mano de su padre Manuel González Del Rio, a la sede de la Liga Venezolana de Beisbol Profesional (LVBP) para realizar los cursos necesarios que lo convirtiesen en árbitro profesional. Catorce años después, el 17 de mayo de 2010, en el Sun Life Stadium de Miami, en el juego D-Back de Arizona vs. Marlins de Florida, Manuel González formó parte de la cuarteta arbitral de ese encuentro, como auxiliar de tercera base, convirtiéndose en el primer venezolano en ser umpire de grandes ligas; y desde ya, abriendo el camino a la nueva generación de árbitros venezolanos con posibilidades de emularlo. Razón por la cual el Consejo Ejecutivo del premio, y el propio Luis Aparicio Montiel, han convenido, en base a la Condición Especial, conferirle una Mención Honorifica.
Armando Galarraga no pudo estar presente en los actos realizados en Maracaibo con relación al premio, Sin embargo habló con la Coordinación de medios del premio desde Texas: “Ante todo mi agradecimiento a todos los que tuvieron que ver con la designación en este premio. Todos los grandes ligas queremos ganarnos el Luis Aparicio, pero me sorprendió la mención porque no tenía conocimiento de su existencia. El un honor para mí.”
“Lamento no haber podido acompañarles por razones personales, pero en lo que llegue estoy a la orden para que hagamos lo que la organización del premio disponga”.
Esta mención se base en el llamado “Juego Perfecto de 28 outs”, y le consultamos a Galarraga si la estatuilla estaría al lado de la pelota de ese juego… “Aunque suena algo chistoso, yo estoy ahora en la construcción de mi casa y ahí estoy haciendo lugar para todos esos recuerdos. Seguro que la estatuilla estará al lado de la pelota, pero hay espacio para recortes de prensa de ese día, la camisa y la gorra que use ese día, en fin, cosas así.”
La noche del 2 de junio de 2010 los venezolanos entraban minuto a minuto en una gran tensión; y es que el lanzador de Tigres de Detroit, el venezolano Armando Galarraga hilvana una de esas joyas difíciles de repetir en el beisbol, estaba lanzando un JUEGO PERFECTO. Los innings avanzaban y Galarraga seguía colgando ceros por la vía rápida ante Indios de Cleveland en el Comerica Park de la ciudad del motor. Llegó el noveno capítulo y ya habían dos outs en la pizarra cuando entró a tomar turno Jason Donald. Éste la rueda por la inicial, el también criollo Miguel Cabrera toma el roling y se lo entrega al propio Galarraga, quien había entrado a cubrir el primer cojín. Cuando todo parecía listo para celebrar la hazaña del Juego Perfecto, el árbitro Jim Joyce abrió sus brazos en señal de que, el bateador-corredor, Jason Donald había llegado a salvo a la inicial, ante la incredulidad de todos los presentes, y los que tuvieron la oportunidad de ver mil veces la repetición, y la del propio Armando Galarraga, quien simplemente se limitó a mirar a Joyse y sonreír como diciendo “noooo!!! ¿En serio?”.
Lo demás es historia. El estudio del video en la oficina del comisionado de MLB, las lágrimas, los regalos. Para todos los que presenciaron el juego fue un Juego Perfecto, incluido el propio Jim Joyce. Por tal razón también se otorga en la edición 2010 del Premio Luis Aparicio Mención Honorifica a Armando Galarraga.
Prensa Liga