En un video, grabado hace un mes con la cámara de un celular, quedó registrada la forma como Gabriel Luciano Rodríguez Logreira, de 52 años, tocaba sexualmente a una menor de tan sólo 10 años. La niña es sobrina de su ex esposa.
Las autoridades explicaron que en el video se ve claramente cómo el hombre, aprovechando que no había nadie en la casa, levantaba la pijamita de la niña y procedía a manipularle los genitales.
Esta no sería la primera vez que Rodríguez, quien era conocido como Gabriel Osorio, abusaba de una menor de edad. Hace diez años las víctimas habrían sido las dos hijas de la mujer con quien vivía.
“En esa época el hombre, técnico en refrigeración, aprovechaba que era el sustento de la familia para abusar de sus hijastras sin ser denunciado”, asegura uno de los miembros de la Policía Judicial que investigó y capturó al presunto violador.
Con el paso de los años la mamá de las niñas decidió separarse de él, pero nunca lo denunció.
La red tendida. Una década después, una de las jóvenes a la que éste había violado visitó la casa de sus tíos, encontrando al hombre en el cuarto de una de sus primas de 10 años.
“A la muchacha le pareció extraña la presencia de Rodríguez, por lo que se le acercó, dándose cuenta de que estaba nervioso y que con la camisa trataba de ocultar la bragueta abierta y su miembro erecto”, asegura uno de los investigadores adscrito a la Unidad de Infancia y Adolescencia de la Policía.
Al descubrir al hombre, la joven dejó su celular con la cámara prendida justo al lado de un televisor, aparato que el presunto violador utilizaba como excusa para ingresar a la alcoba de la menor, registrando el abuso sexual.
Se supo que Rodríguez Logreira, quien ayer en la tarde fue conducido a la URI de la Fiscalía, tenía una colección de muñecas Barbie, a las cuales les adecuaba motores para que se movieran sexualmente.
Así mismo, que era seguidor de las caricaturas que tenían como heroínas a jóvenes colegialas con ropa sugestiva.
El Heraldo-Barranquilla