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Tragedia aérea: NO FUE UN RAYO que partió el avión, no murió de infarto la pasajera y la niña está delicada

avion aires Tragedia aérea: NO FUE UN RAYO que partió el avión, no murió de infarto la pasajera y la niña está delicada

Avión siniestrado

No fue infarto

La única víctima fatal del accidente del Avión de Aires en San Andrés, la señora Amar Fernández de Barreto, no fue consecuencia de un infarto, como en principio lo informaron los organismos de socorro de la isla, sino producto de los violentos golpes que sufrió, según el reporte de Medicina Legal.

La señora, de 73 años de edad, murió por politraumatismos y por desprendimiento de la arteria aorta, que sufrió luego de salir expulsada del avión como otros pasajeros, cuando se partió en tres partes.

Amar Fernández de Barreto, era madre de 8 hijos y tenía 10 nietos; sus despojos serán trasladados a la ciudad de Cali, donde residía.

Entre tanto, los otros 17 los heridos del accidente del avión de Aires en San Andrés, traídos ayer a Bogotá, están fuera de peligro, según el reporte entregado por la secretaría distrital de salud.

Sin embargo, de los 13 primeros trasladados a la capital, sigue siendo crítico el estado de la niña María Camila Angarita Lombo, de 11 años de edad.

La niña Camila delicada

El director del Hospital Simón Bolívar donde está recluida, Luis Guillermo Cantor indico que la pequeña está bajo pronostico reservado.

No obstante advirtió que aunque María Camila está en coma inducido, escucha y responde a estímulos de sus padres.

La niña cursa quinto grado en el Liceo Femenino de Cundinamarca y sus padres la había llevado a San Andrés con motivo de su cumpleaños.

La víspera, también llegaron a la capital de la república 90 pasajeros que salieron ilesos del vuelo accidentado.

En cuanto a los 17 heridos trasladados a la capital, la Secretaría Distrital de Salud entregó el siguiente listado, con la ubicación y situación de cada paciente:

1. Jairo Martínez, de 5 años. Clínica Palermo. Trauma Facial que requiere Cirugía Plástica. Estable.

2. David Bellino. Clínica Country. Trauma en Columna. Requiere servicio de Neurocirugía. Estable.

3. Hernán Estrella, de 37 años. Hospital Santa Clara. Trauma Lumbar. Requiere servicio de Neurocirugía. Estable.

4. Consuelo Rosado, de 62 años. Hospital San Ignacio. Trauma Lumbar. Requiere servicio de Neurocirugía. Estable.

5. Noemí Angarita, de 35 años. Simón Bolívar. Trauma Craneoencefálico Leve. Requiere servicio de Neurocirugía. Estable.

6. María Valderrama. Clínica Colombia. Trauma toráxico. Requiere servicio de Neurocirugía. Estable.

7. María Vera, de 46 años. Clínica Palermo. Fractura de miembros inferiores. Requiere valoración de Ortopedia. Estable.

Ninguna evolución favorable ha tenido hasta ahora la niña María Camila Angarita, de 11 años, quien sufrió severos traumas craneoencefálicos en el accidente del avión de Aires en San Andrés.

El subdirector científico del Hospital Simón Bolívar, Carlos Hernández señalo en Radio Santa Fe que la niña registra fallas orgánicas múltiples y no ha respondido a los procedimientos y protocolos que se aplican en estos casos.

Añadió que la respuesta neurológica no ha sido la mejor y que por lo tanto, el pronóstico sigue muy crítico.

El hospital ha hecho todos los esfuerzos posibles, para darle todos los soportes farmacológicos y científicos, sin que haya una respuesta favorable, precisó el médico Hernández.

Radio Santa Fe

No fue un rayo

El abogado huilense descarta que el causante del accidente haya sido un rayo, y se inclina en que pudo ser una fuerte corriente de aire.

Guillermo Alejandro Montenegro Camelo, el abogado huilense que hacía parte, junto a otros tres huilenses, de los 121 pasajeros que iban en el avión Boeing 737-700 de la aerolínea Aires, que se accidentó en la pista del aeropuerto Gustavo Rojas Pinilla de San Andrés Islas, narró como vivió el incidente.

Foto 1 Guillermo  Tragedia aérea: NO FUE UN RAYO que partió el avión, no murió de infarto la pasajera y la niña está delicada

Testigo presencial

Montenegro relató a DIARIO DEL HUILA los momentos que se vivieron antes, durante y después que se registró el accidente aéreo, que hasta el momento deja una víctima mortal.

El hombre de 31 años de edad, señaló que el avión emprendió vuelo con un retraso, y luego de una hora y 40 minutos de haber despegado, se comenzó a sentir una fuerte tormenta.

Pasados unos minutos, relató el huilense, todos los ocupantes escucharon un ruido muy fuerte, fuera de lo común, y en ese momento el capitán les informó que estaban a punto de aterrizar.

“Estaba lloviendo muy fuerte, yo alcancé a ver la luz en la pista. En ese momento sentimos un golpe muy duro, el avión cae en seco y se parte justo donde estábamos sentados. Cuando abrí los ojos, en frente mío ya no había avión, se veía solo la pista”, relató Montenegro.

La confusión
Guillermo contó que fueron momentos de mucha confusión, pues una vez sintieron el fuerte impacto, el avión comenzó a incendiarse y la gente afanada trataba de salir. “A mí, a mi compañera Zulma y otros pasajeros nos tocó salir por el ala del avión. Se vivían momentos de caos pues toda le gente gritaba intentando salir porque se pensaba que el avión iba a explotar”, recordó.

El huilense, quien abordó el avión con su compañera Zulma Viviana Plazas en Bogotá con rumbo a San Andrés, contó que “una vez se parte el avión, entra una presión de aire muy fuerte, se me revienta la nariz, entonces todo el mundo comienza a gritar de pánico para tratar de salir y la única forma es por encima del ala del avión”, comentó.

El abogado quien actualmente labora como asesor jurídico de la Alcaldía de Campoalegre, afirmó que una vez tocaron piso, se observaba más gente saliendo de otras partes de la aeronave tratando de salvarse, mientras que el avión se comenzó a incendiar. Al instante arribaron los Bomberos, la Policía y ambulancias que llegaron rápidamente a la pista a auxiliar a los pasajeros, quienes fueron remitidos a centros a asistenciales de la isla.

“Nosotros como pasajeros hemos descartado la posibilidad de que haya sido un rayo, creemos que fue una fuerte corriente de aire que hizo caer al avión fuertemente. Fuimos muy afortunados de no de sufrir heridas graves, sólo algunas contusiones, golpes, hematomas y golpes en la cabeza. En el momento en que salíamos del avión a mi compañera Zulma le cayó gasolina en el rostro y resultó con quemaduras en la cara, pero afortunadamente estamos bien”, añadió.

Ayer en horas de la tarde los huilenses fueron trasladados en un avión militar desde San Andrés hasta el aeropuerto de Catam de Bogotá, donde esperaban ser revisados por médicos. Así mismo, aguardaban ser dados de alta para regresar hoy a Neiva.
Diario del Huila