
Un fuerte golpe a decenas de trabajadores ha resultado el racionamiento eléctrico en la entidad (CortesÃa)
Veintisiete personas que prestaban servicios en el bowling del centro comercial Cima de Barinas, ayer se encontraban en la InspectorÃa del Trabajo solicitando el cálculo de sus prestaciones sociales, debido a que la empresa cerró sus puertas ante la restricción del horario de funcionamiento. Otras 180 trabajadores de un centro de bingo y casino también quedaron desempleadas.
En ambas partes, la medida obedece a lo establecido en el decreto 39.332, de fecha 22 de diciembre de 2009, a través del cual se adopta una serie de medidas para evitar excedentes en consumo de energÃa eléctrica.
El bowling del centro comercial Cima operaba desde mediodÃa hasta pasadas las 9:00 p.m, siendo el horario nocturno en el que se registraba la mayor cantidad de visitantes. Al ser modificado el tiempo de labor para centros comerciales, estiman un alto margen de pérdidas, según un ex trabajador.
Esta empresa está dispuesta a cancelar todos los compromisos con sus trabajadores, y de acuerdo con los afectados existe la posibilidad de que reabran sus puertas, ajustados al horario establecido en el decreto, y con un personal bajo otras condiciones de contrato.
Hasta ahora, el establecimiento que ha causado mayor impacto por el número de despidos es el bingo y casino, que cesanteó a 180 personas, dijo una fuente ligada al establecimiento.
Al igual que el bowling, el bingo y casino busca asumir todos los compromisos laborales con sus trabajadores, y reformular la operatividad con cláusulas de contratos distintas a las actuales. Otro de los establecimientos de entretenimiento que aún no ha confirmado el despido de sus trabajadores es una discoteca ubicada en el centro comercial El Dorado, que ha decidido cerrar durante el mes de enero.
El Universal