
Rafael GarcÃa, ex funcionario de los servicios de inteligencia de Colombia que se convirtió en uno de los principales testigos para enjuiciar a numerosos polÃticos por complicidad con el paramilitarismo, está en medio de un huracán de acusaciones que lo señalan de haber operado como un doble informante, tanto del gobierno de Estados Unidos como de Venezuela.
Según informaciones conocidas por El Nuevo Herald y denuncias publicadas en Colombia, GarcÃa ha cooperado con autoridades federales de Estados Unidos brindando información sobre los presuntos vÃnculos del gobierno del presidente Hugo Chávez con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el narcotráfico, pero también ha declarado sobre la supuesta complicidad del gobierno del presidente Alvaro Uribe con las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) y el narcotráfico.
El Nuevo Herald supo que, a mediados de este año, GarcÃa se reunió en Uruguay con funcionarios de la Agencia Antinarcóticos de Estados Unidos (DEA), a quienes les informó de visitas que han hecho cabecillas de las FARC a un complejo militar en Caracas para entrenamiento e intercambio de información. También habló de la protección que funcionarios y militares de ese paÃs brindan a rutas del narcotráfico controladas por algunos frentes de la guerrilla colombiana.
Ante los mismos funcionarios de Estados Unidos, GarcÃa ofreció información sobre la amplia infiltración del paramilitarismo en todas las esferas del gobierno colombiano, incluyendo la Presidencia de la República.
También relató los detalles de una supuesta conspiración de los paramilitares colombianos y el Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), para asesinar al presidente Chávez y desestabilizar el paÃs vecino con el presunto respaldo de la Agencia Central de Inteligencia (CIA).
Una versión similar sobre la presunta conspiración contra Chávez la habÃa dado GarcÃa a El Nuevo Herald en abril del 2006.
El Nuevo Herald tuvo acceso a un documento de 63 páginas en el cual GarcÃa describió con lujo de detalles y nombres, el proceso de fusión ideológica y operativa de las AUC con el movimiento polÃtico que llevó a Uribe a la presidencia y cómo se extendieron los tentáculos de los paramilitares a nivel regional y nacional una vez que Uribe se consolidó en el poder.
En su edición del domingo, el diario El Tiempo publicó una cédula de ciudadanÃa venezolana falsa que muestra la fotografÃa de GarcÃa bajo el nombre de José Antonio Sánchez Hernández, venezolano de 49 años y soltero. El documento fue expedido el 2 de septiembre de este año.
Según El Tiempo, GarcÃa obtuvo la documentación tras llegar a un acuerdo con el gobierno venezolano a cambio de dinero y cooperación. El diario aseguró que las acusaciones de GarcÃa contra Colombia son parte de “una especie de complot” de GarcÃa y el ex lÃder paramilitar y narcotraficante Miguel Angel MejÃa Múnera, alias El Mellizo, preso en Estados Unidos y con quien compartió celda en Colombia.
MejÃa declaró la semana pasada en Washington ante un fiscal de justicia y paz de Colombia que Uribe fue elegido por los paramilitares.
“Las Autodefensas pusimos a Uribe, si no tendrÃamos a un Chávez en Colombia”, afirmó MejÃa ante el fiscal colombiano, según transcripciones de la audiencia.
Una reconstrucción de los movimientos de GarcÃa en el último año permite establecer que una vez que obtuvo la libertad condicional por su cooperación en Colombia, se trasladó a Venezuela donde fue acogido por altos funcionarios de los servicios de inteligencia interesados en conocer detalles del supuesto plan de asesinato de Chávez, asà como de las rutas del narcotráfico por Venezuela.
Globovisión
OTRO HABLACHENTO, JETON, ESE ES UN LIBRO IGUALITO AL ANTERIOR
OTRO, VELASQUEZ … UNA JOYITA…
a pues