La periodista Jessika Ferrer Palma del diario La verdad cuenta sobre un panfleto circulante desde hace varios dias en las barriadas marabinas que podrÃa ser el regreso del famoso “Vengador anónimo” cuya “limpieza” social aún se recuerda en la ciudad.
Añade, la reportera “l
legó la hora de la limpieza social…”, asà comienza el panfleto que circula por las barriadas marabinas desde hace tres semanas, donde se amenaza de muerte a los distribuidores de droga, ladrones de carros, prostitutas, secuestradores, consumidores y muchachos que se encuentren en las calles después de las 12.00 de la medianoche. La PolicÃa no ha recibido ninguna denuncia, aunque a la banda se le adjudican tres homicidios.
Los sectores 12 y 13 de San Jacinto fueron las primeras zonas donde apareció. Asesinaron a cuatro hombres. Dos de las vÃctimas eran conocidas como el “Gato” y el “Pulpito”. Se les investigaba por su vinculación al robo y hurto de vehÃculos.
El sábado 18 de abril a las 6.00 de la tarde Mirna Colina, tÃa de Jeffrey Soto quien fue asesinado en La Limpia y era investigado por la muerte de un oficial de Polimaracaibo, encontró un volante pegado en la cerca de la residencia del occiso.
“Pregunté por el sector y encontramos otros 10. No sabemos de dónde vienen, pero nos amenazan a todos. Exigimos que investiguen”.
“Ya los tenemos identificados… Ladrones dejen trabajar a la sociedad. Pilas están pillaos. Juicio o muerte. Usted lo decide”, advierte el escrito sin autor.
Alerta
Odalis Caldera, secretaria de Seguridad y Orden Público, declaró que no han recibido denuncias. Cree que se trate de una campaña para sembrar temor y zozobra en la colectividad. “SerÃa una broma de mal gusto”.
Aseguró que no pueden restarle importancia porque hace años apareció un vengador anónimo en Caracas. Además que surgen grupos para matar indigentes.
Extraoficialmente se conoció que se investiga su relación con grupos paramilitares, quienes podrÃan intentar controlar la delincuencia común para adueñarse de la ciudad. No se le ha dado importancia, sin embargo, porque las vÃctimas son de reputación dudosa.